Los narcotraficantes en el bajío, ahora poseen una nueva arma más poderosa que la metralla AK-47: el fusil Barrett.
Es más grande y más potente.
Este miércoles el Ejército Mexicano decomisó 8 fusiles Barrett a los narcotraficantes en Los Altos de Jalisco, en los límites con Guanajuato.
El hallazgo de este armamento, asombra.
Se trata de un fusil de alto poder. Pesa 14 kilógramos. Puede disparar 70 balas por minuto. La velocidad de salida es de 900 metros por segundo. Una bala de Barrett puede atravesar un auto blindado o un vidrio nivel 7. Un solo disparo es capaz de derribar un helicóptero.
Es un arma de guerra. La utiliza el Ejército de Estados Unidos y las fuerzas especiales de otros 40 países del mundo. Sus balas son del tamaño de una zanahoria. El calibre es .50 (la ojiva es de 12 milímetros de diámetro).
Es un arma letal. Es un fusil de alta potencia SASR (fusil de aplicaciones especiales con mira telescópica). El Ejército de Estados Unidos lo utilizó en la Guerra del Golfo en Irak y en Kuwait.
El fusil Barret es un invento de Ronnie Barrett, en los años ochenta. Es un rifle semi automático. El primer ejército en usarlo fue el sueco, pero después el norteamericano. El fusil posee una capacidad de alcance de objetivo de hasta 2 mil 500 metros de distancia.
Los narcotrafiantes ahora traen Barrett, como en la guerra de Irak. Un fusil de estos fue adaptado a una camioneta blindada y utilizada en el enfrentamiento contra el Ejército Mexicano este miércoles en San Julián, Jalisco (hubo combate a una hora de León). Los narcos traían en total 8 fusiles Barrett de alta potencia. No traían uno, ni dos, los capos traían 8 rifles de guerra.
Sólo el Ejército Mexicano podía hacerles frente. Los policías estatales y municipales no tienen armamento para responder a un ataque así. De hecho, las policías locales no tienen permiso para usar Barrett, ni siquiera tienen recursos para comprar las balas que cuestan 6 dólares cada una en el mercado negro.
El crimen organizado está cada vez más sofisticado. Con este nuevo armamento -que han comprado de contrabando en el mercado oscuro norteamericano-, los criminales están en posibilidad de enfrentar a cualquier fuerza policiaca o gubernamental, de frente a frente.
La mafia se empodera.
Durante décadas, el arma clásica de los narcotraficantes era El Cuerno de Chivo (ese rifle chueco que disparaba como endemoniado). Pero esa metralleta vieja, se ha quedado en el siglo pasado. El nuevo engendro del mal -utilizado por el verdadero combatiente del narco-, es el temible fusil Barrett, capaz de escupir balas más grandes, más rápidas y, estúpidamente, más destructivas.




