
Hoy es Domingo de Resurrección, y en el Barrio de la Llamarada se celebra una fiesta que se ha mantenido durante más de cien años: la Quema del Judas. Desde la mañana se espera música, fiesta, alegría desbordante y, por supuesto, mucho hedor a pólvora y ensordecedores estallidos.
Como ocurre año con año, se suele celebrar la muerte de Judas Iscariote con una figura de carrizo, papel y con pólvora, a la que se le colgará y se le hará estallar. Gente de todas las colonias de León se dará cita en las cuatro esquinas de la Llamarada, para contemplar cómo explotan las figuras. Es tradición elegir personas que son odiadas o han estado en el escarnio público.
Por lo general, se queman políticos odiados, celebridades funadas o criminales. Este 2026, entre la lista de figuras a las que se les prenderá una mecha y arderán, van a encontrarse Jeffrey Epstein y el fenómeno social de los therians, entre otros.
Todo el evento empezará alrededor de las 11:00 de la mañana. Como siempre, habrá personal de Protección Civil atendiendo al público y procurando la seguridad. Se recomienda llevar bloqueador solar e hidratarse. Serán seis muñecos que estallarán con intensidad y estridencia.
La cita es calle hermanos Aldama con esquina amado Nervo colonia Barrio de Santiago a 5 min del centro histórico de León, Gto.
LOS GRANDES TRAIDORES
Hoy en día, el nombre de Judas Iscariote es casi sinónimo de ‘traición’ en diversas culturas de occidente. Ha pasado a la historia como el personaje que hizo lo impensable (e imperdonable) jugarle sucio al Hijo de Dios. “Me diste un beso de Judas” o “ese tipo es un Judas” son parte del habla popular.
Sin embargo, a lo largo de la historia, ha habido grandes traidores. Algunos lo hacen por interés, otro por dinero, otros por cobardía. Sea como fuere, a continuación, se mencionan algunas personalidades que han cometido una de las acciones más ruines, el antónimo mismo de la lealtad: la traición.
La cultura popular ha servido para estigmatizar personajes históricos complejos, que, aunque responden a sus intereses, se les considera comúnmente como traidores. En México, el nombre por excelencia es el de la Malinche, y su vínculo con Hernán Cortés. En Estados Unidos está el caso de Benedict Arnold, que se pasó al bando británico durante la Guerra de Independencia. Su nombre suele ser sinónimo de traición.
En la Roma Imperial, el más conocido fue Marcus Julius Brutus, quien participó en el asesinato de Julio César, quien había sido su mentor y amigo. En tiempos del salvaje oeste, destacó como traidor el bandido Robert Ford, quien asesinó a su jefe por la espalda, Jesse James. En Noruega, otro conocido traidor fue Vidkun Quisling, quien colaboraba con los nazis durante la Segunda Guerra Mundial.




