Miles de guanajuatenses celebraron el 10 de mayo en compañía de las mujeres que les dieron la vida.
Muchas de ellas se tomaron el día libre en sus trabajos, y otras lo laboraron como si se tratase de un día normal.
Los testimonios y las historias de las madres guanajuatenses son de lo más diversos y variados.
Entre tantos está el caso de Lourdes Alvineda, que se encarga de organizar el puesto temporal en el jardín Reforma, alusivo a día de las madres… desafortunadamente, en su opinión, las ventas han sido muy malas este 10 de mayo.
Hubo empresarias, vendedoras ambulantes, personas sin hogar, trabajadoras freelance y oficinistas: Todas con empleos variopintos, todas con hijos e hijas.
¿El motivo? Que han sido muy pocos días para vender; tan solo tres días, que en opinión de Lourdes, no les beneficia en nada, ya que no hay tiempo suficiente para ofrecer los productos.
Si al menos tuvieran una semana para vender –desearía Lourdes- la situación sería diferente, pero en tan poco tiempo la gente no llega en las cantidades que quisieran.
“En tres días, las autoridades de fiscalización a duras penas nos dan tiempo. Necesitaríamos al menos cinco días. Actualmente hay muchos negocios en todos lados, y eso nos ha bajado mucho la venta a los comerciantes establecidos. Lo que más se nos está vendiendo son las flores, de 10, 15 y 20 pesos. Perritos de peluche de 200 pesos, por ejemplo, no los quieren”.
“Si tuviéramos más tiempo podríamos apartar y abonar, pero en tan poco tiempo no nos da chance de sacar nuestro producto más pronto”.
Como muchas madres guanajuatenses, Lourdes pasó el 10 de mayo trabajando, para sacar dinero para mantener a sus hijos.
Ella es una de tantas madres de la ciudad y el estado de Guanajuato que cumplen al pie de la letra el modelo de la madre mexicana trabajadora.




