
Son los vecinos y maestros quien, mayormente, denuncian sobre un caso de maltrato infantil.
Cuando al Sistema DIF, llega un reporte, solicita a la ciudadanía la ubicación, dirección y el número de niños que son los que están viviendo esta situación, esta denuncia es anónima.
No se puede obligar al cuidador a que dé el acceso a los trabajadores del DIF, pero cuando ocurre lo contrario se hace un análisis del entorno y en caso de encontrar evidencia de un maltrato se pone en resguardo al menor y lo primero es buscar que se quede en un entorno familiar seguro, de no ser así, se traslada a una casa de asistencia social.
La directora del DIF, Liz Esparza Frausto, explicó que de acuerdo al tipo de violencia es que se determina en donde se puede brindar una mejor atención, ya que las agresiones no sólo se hacen en contra de los menores, también puede ser contra las mujeres.
“Nosotros acudimos a los domicilios, manifestando que por un reporte anónimo, nosotros vamos y hacemos una visita para ver cómo está el entorno familiar, cuando nosotros llegamos a los entornos familiares, la mayoría de las personas nos dan ingreso a lo domicilios para revisar, cómo se encuentran las niñas y los niños, si las personas no nos quieren abrir la puerta, pues no podemos entrar por fuerza”, explicó Esparza Frausto.
El Sistema DIF, durante el 2023, reportó 1,371 atenciones por violencia física, las cuales se dividen en violencia física, emocional, psicológica, de algún tipo sexual y también se incluye el descuido en la atención o trato negligente.
“Lo que invitamos a la ciudadanía es que cuando sean testigos de alguna situación de violencia, que está ocurriendo al momento, inmediatamente marquen al 911, para que acuda seguridad pública y que pueda brindar la atención y cuando hay niños, seguridad pública nos hace partícipes para poder nosotros resguardar a las niñas, niños y adolescentes”, exhortó la directora.




