
Varias son las colonias donde actualmente el Sistema de Aguas Potable y Alcantarillado de León (SAPAL) está realizando obras, como es el caso de León I o La Andrade. Aunque se trata de mejoramientos y las y los vecinos lo agradecen, no deja de resultarles complicado y molesto desplazarse por las calles de sus lugares de residencia.
En León I, abundan los agujeros dejados por las obras realizadas. Algunos baches dificultan el acceso en vehículos, mientras que otros hacen que la gente se tropiece. De acuerdo con las quejas de los vecinos, hay algunos hoyos que ya tienen más de tres meses en la zona.
Los dueños de fondas y carnicerías, por su parte, señalan que el polvo que emerge de las obras les perjudica en sus negocios, y piden que se lleve a cabo una medida para impedirlo o al menos, minimizarlo.
La señora Elba Estela Muñoz, vecina de León I, explica que el principal problema es el polvo que tiene que barrer constantemente, aunado a que a sus 68 años le cuesta mucho moverse entre agujeros, baches y calles sin pavimentar.
Por otro lado, residentes como Joaquín Robles, expresan que las obras son necesarias, como en toda la ciudad. “Ahorita es molesto, y sí es más tardado y está en varios lados (sic) de la ciudad, pero a la larga va a ayudar”.
Para otros vecinos, su principal molestia es el ruido de las obras que se llevan a cabo.
Así, las obras se extienden por todo León I y la colonia Andrade, en dos puntos diferentes de la ciudad. Avenida Guanajuato es otro de los lugares donde también han impactado a comerciantes y residentes.




