
La celebración del tradicional Día de las Flores vivió un momento histórico en este año, al ser la primera ocasión que el festejo es encabezado por una mujer, Gobernadora del Estado, Libia Denisse García, quien convivió con las y los guanajuatenses a los que regaló flores, nieve y agua.
Desde temprana hora, la mandataria llegó al exterior del Teatro Juárez y en compañía de integrantes del gabinete legal, la alcaldesa de Guanajuato, Samantha Smith Gutiérrez, entre otros comenzó a recorrer el jardín Unión donde, como lo marca la tradición, repartió flores a mujeres y varones.
Junto con su equipo de trabajo, Libia Denisse García realizó el recorrido obligado, alrededor del jardín, donde las personas se acercaron y además de obtener la flor tradicional, que se regala, como parte del festejo aprovecharon para tomarse la foto.
Durante el recorrido, la Ejecutiva del Estado convivió con los habitantes de la Capital del Estado y visitantes, que con su participación dieron forma a una centenaria tradición, que al paso de los años se ha hecho más fuerte e importante.
Luego de repartir las tradicionales flores como rosas, claveles, polares, jazmines, entre otras, tomó su lugar en las escalinatas del Teatro Juárez, donde participó en la otra parte de la tradición, al repartir nieve, aguas de sabores y los tradicionales gusanitos, sabor vainilla.
En compañía de funcionarios estatales, como el titular de la Secretaría de Seguridad y Paz, Juan Mauro González, Jorge Jiménez Lona, Secretario de Gobierno, entre otros entregó el agua y la nieve de sabores, a las personas que se formaron en una larga fila.
Los miles de guanajuatenses que acudieron al festejo lo hicieron en una mañana que en sus primeras horas era fresca, pero, conforme el tiempo paso, el calor comenzó a sentirse y se combinó con los miles de asistentes para que la sensación fuer mayor.
Las nieves, el agua y las paletas de hielo eran los productos más solicitados por la gente, que en grandes cantidades ocupó los diversos espacios del exterior del Teatro Juárez, el jardín Unión y calles como Sopeña, González Obregón y Plaza de la Paz.
Los miles de familias llegaron desde diversas zonas de la ciudad y como todos los años participaron de la tradición, la cual una vez demostró que es la más importante y esperada para el convivio y la reunión.
Por momentos, la cantidad de personas ocasionó que la zona centro de la ciudad luciera insuficiente para dar cabida a todos ellos, quienes con su presencia dieron forma a una tradición que tiene cientos de años de permanecer vigente.
Conforme el día fue avanzado, el número de personas fue en aumento, aunque para las primeras horas de la tarde, poco a poco las personas fueron menos, pero lo importante fue cumplir con la tradición.
Las calles y aceras del centro histórico de Guanajuato lucieron llenas también de comerciantes, quienes ofrecieron todo tipo de artesanías, mercancías, productos y artículos que la gente adquirió para llevar a casa.
Lis miles de asistentes y comerciantes fueron resguardados por cientos de policías preventivos, personal de Protección Civil (PC), Bomberos, Cruz Roja y Fiscalización, que estuvieron al pendiente de cualquier incidente.



