Las colonias conocidas como La Selva, Santa Cruz y Los Naranjos, se convierten en un lugar adverso para sus habitantes, que a diario enfrentan un reto para salir de sus hogares y dirigirse a cualquier punto de la ciudad.
Uno de los problemas principales de los vecinos es, sin duda, las rutas de acceso. Muchos de los caminos están en pésimo estado, pues no tienen ni pavimento siquiera. Otro problema habitual es el alumbrado público, que tiene meses sin funcionar. Así lo expresa Miriam Jasso, vecina de Santa Cruz:
“Llevamos meses sin alumbrado, y la verdad, durante la noche es un problema salir a la calle porque está horrible el camino, y es muy factible que nos asalten. Ya varias personas lo han padecido”, explicó.
Basura
Otro problema es la basura. Muchas de las esquinas tienen montículos enteros de desperdicios tanto orgánicos como inorgánicos, y el servicio de limpia tarda bastante en pasar. Como si eso no fuera lo bastante grave, la zona lleva semanas enteras sin agua, así que la posibilidad de padecer enfermedades aumenta de manera considerable.
“Aquí tenemos muchísimas necesidades. Si no es una cosa, es otra. Si no es mala luz son caminos imposibles de transitar”, dice desalentado, Gregorio Cabrera, otros de los habitantes de la retirada colonia.
Y de colofón, los camiones tardan en llegar a la colonia, o bien dan demasiadas vueltas. Así vive la gente en aquella zona de la ciudad: entre requerimientos, dificultades y necesidades.




