EL ZAPOTILLO, ¿AGUA QUE SÍ HAS DE BEBER?
El sabio refrán popular versa que el valor del agua se aprecia hasta secado el pozo.
En León, las reservas acuíferas para consumo de agua potable, están “al filito” de la extinción.
Aquella batería de pozos de La Muralla que desde hace casi 16 años suministra a León con una población que rebasa el millón y medio de habitantes, tiene sus días contados.
Ante este panorama, el proyecto de “El Zapotillo” como fuente potencial, resulta la alternativa de suministro más idóneo para Guanajuato y para los Altos de Jalisco.
Pero con todo y los acuerdos más recientes entre los gobiernos de ambos estados, persiste la incertidumbre sobre la vialidad del macro proyecto.
Varios han sido los factores:
– Las ventiscas políticas hacen ondear la bandera en diversas direcciones.
– El escenario de quebranto acusado por la empresa Abengoa, que “aventó la toalla” de la obra del acueducto.
– El constante “estira y afloja” entre los gobiernos de Guanajuato y Jalisco.
– Y la oposición popular durante más de diez años, principalmente por el pueblo de Temacapulín.
Hace tres semanas, parecía que había más respuestas que preguntas con la firma del Acuerdo de Entendimiento para el Aprovechamiento de las Aguas del Río Verde porque ambas partes, gobierno de Jalisco y Gobierno de Guanajuato, plasmaron sus rúbricas en un histórico documento signado en el municipio de Lagos de Moreno.
Pero, en la presente semana, las interrogantes volvieron a enrarecer las buenas intenciones con la declaración del Secretario del Medio Ambiente y Recursos Naturales, Víctor Manuel Toledo, quien ante vecinos de “Temaca” planteó la inviabilidad del proyecto El Zapotillo.
Esta posición del funcionario federal dejó en vilo cualquier otro acuerdo, sobre todo porque Toledo planteó, ante vecinos, que sería un acto irracional que Temaca “desapareciera” inundado.
Por ahora, en este tema, la balanza se aprecia equilibrada para los dos estados, pero, sin duda, el dedo de la federación será determinante para la inclinación final.
¡Aguas!
ACOMODOS Y REACOMODOS CON MUDANZA DEL HOSPITAL
La mudanza se ha consumado.
El nuevo Hospital General de León, ubicado en el fraccionamiento San Carlos, allá por los terrenos del antiguo aeropuerto, arrancó con éxito su servicio médico-hospitalario.
Hace ocho días concluyó el traslado de los pacientes hacia el nuevo nosocomio y, el jueves pasado, el gobernador Diego Sinuhe Rodríguez Vallejo hizo la entrega formal de las instalaciones y equipo.
Hoy, el nuevo hospital consolida su máxima expresión entre consultas, cirugías, partos, urgencias y servicio social. Su interior palpita de “vida”.
Pero hacia el exterior, se cuenta otra historia, entre el desconcierto de familiares, ajustes “de última hora” a las rutas del transporte, carestía de taxis y voracidad de vendedores en busca de un espacio cercano para hacer “su futuro” comercial.
La Dirección de Movilidad protagonizó la pifia al no prevenir rutas alternativas hacia ese destino urbano. Hoy, transcurrida una semana, todavía hay incertidumbre sobre los camiones que llegan hasta el nuevo Hospital.
Otra desavenencia hacia el exterior trasciende con la disputa por el “sitio” entre taxistas, unos son los ruleteros del servicio tradicional del hospital de la calle “20 de Enero”, otros son los que buscan establecer su propia jerarquía territorial. La regulación corresponde a Tránsito del Estado, pero en este rubro, la instancia resulta “letra muerta”.
Por si fuera poco, de la noche a la mañana, los predios frente al nuevo hospital despertaron la codicia de vendedores de comidas a tal grado que ya hay disputa por los derechos de propiedad.
Y eso que sólo ha pasado una semana, una jornada de acomodos, reacomodos y “acomodados”… y lo que falta.
SI TOPA AQUÍ, NO PASES… PERO PASAS
Durante más de un siglo, los leoneses han vivido y han convivido con el Río de los Gómez.
Se trata de un cauce de agua pluvial que se generó entre “bordos” artificiales para proteger a los leoneses contra inundaciones.
Durante el siglo XX, el Río fue absorbido por la mancha urbana y derivó la necesidad de puentes vehiculares y peatonales para conectar las dos partes de la ciudad.
Los bordos y su cauce se transformaron en vialidades, a tal grado que ante el desarrollo demográfico de la ciudad, pronto pasaron a ser “vías rápidas”.
Pero sus puentes no fueron modificados, tampoco fueron diseñados con la altura suficiente como para “librar” a camiones y camionetas con toldos altos.
Los accesos fueron provistos de la leyenda: “Si topa aquí, no pase”, pero el inconcebible escenario es que, los osados conductores de vehículos con toldos altos, pasan.
¿Cuál es la solución?
No, tal parece que Tránsito Municipal no tiene la respuesta porque el problema data desde hace varios años. Tampoco la Dirección de Obra Pública porque los puentes son milenarios, mucho menos los conductores, porque está claro que no hay cultura vial hacia las señalética de “límites de altura”.
Las autoridades municipales tendrán que confeccionar un programa “como traje a la medida” a las condiciones del Río de los Gómez, el afluente hidráulico y vía rápida que hoy ratifica su convivencia con el dinámico León, Guanajuato.
“¡Pasa, pasa.. que sí pasa!”
¿SE CUMPLE EL PLAZO PARA LAS PLAZAS DE LEÓN?
Las “plazas” de León, hoy parecen estar emplazadas por el tiempo.
Se trata de las plazas comerciales que comenzaron su bum en la década de los años setenta.
Se recuerda al Conjunto Comercial Estrella, un concepto de multi giros con tiendas, cinema, supermecardo, cafetería, librería y un local de –en ese entonces- las primeras máquinas de video juego denominado “2001”. Hoy, su predio espera nueva vocación.
En ese mismo periodo surgió el Centro Comercial Insurgentes, un concepto vanguardista en la época con pasillos al “aire libre”, incluyó una tienda departamental (las Fábricas de Francia), espacio para las incipientes “discos” (como Horses), así como un “super” que durante años ha sido ocupado por “Comercial Mexicana”. Hoy, Plaza Insurgentes, es un ejemplo de resistencia comercial.
Siguió Plaza San Miguel que, como “la llamarada de petate”, alcanzó una intensidad mayúscula, pero en un suspiro se extinguió. Hoy es una estructura inerme.
En diciembre de 1991 se inauguró la Gran Plaza, un modelo modernista para una época que esperaba la llegada del nuevo milenio, con estacionamiento subterráneo, salas de cine, comercios y una emblemática tienda departamental (primero Salinas y Rocha, luego las Fábricas de Francia). Hoy, su resistencia comercial, está en vilo.
Otras plazas comerciales gozan de cabal salud, como Plaza Mayor y Altacia, que se actualizan y se abren al horizonte de la época, pero resisten a la oleada comercial que generan los nuevos emporios comerciales que incluyen hotel, servicios y giros de diversión.
Hoy, las inversiones para conceptos de hotel, condominio, comercios y servicios ya dieron el “campanazo” al nor-poniente de León, para iniciar la nueva era y el nuevo estilo de “ir de plaza”.
¿Se venció el plazo para las plazas?
EL GOL, EL ERROR, LA FIGURA Y EL OSO
A continuación el retrato de la semana expresado en términos de futbol.
El gol: El anotado por el Club León al permitir la salida del polémico jugador Rubens Sambueza quien “no se haya” sin jugar. Va a Pachuca, allá espera que sí lo junten.
El error: La falta de coordinación entre las tres instancias de gobierno para ofrecer certidumbre al proyecto de El Zapotillo. Mientras los gobiernos de Jalisco y Guanajuato firman un convenio de entendimiento para el aprovechamiento de las aguas del Río Verde, el Secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Víctor Manuel Toledo, emite una declaración que enrarece el acuerdo: “Está justificada la inviabilidad del proyecto Zapotillo”. ¡Ups!.
La figura: La tradición de los capitalinos de Guanajuato que mantienen vivo el ritual del “Día de la Cueva”, conmemoración que se ratificó el pasado miércoles entre el folklor popular y el fervor religioso.
El oso: De las autoridades municipales que no han atinado a aplicar un programa de prevención para que vehículos con toldo “alto” eviten pasar por los puentes del malecón del río. Los accidentes e incidentes “son cosa de todos los días” –como dicen los vecinos- ante la falta de la señalética ideal.
Y EL PIQUETE PARA EL CAFÉ
Van las siguientes coloquiales frases con mucho de sabiduría popular.- Tómelo con buen humor.
- Infalible, si lo dejas para mañana, es para pasado mañana.
- La pregunta más incómoda de hoy día: “¿De quién es este número de celular, amor?”.
- Escuchado al azar: “Sí, lo más importante es el dinero, la salud… va y viene”.
- Leí que el alcohol era malo para la salud, desde entonces dejé de leer.
- Es fácil dejar de fumar, yo lo he hecho muchas veces.




