Muchas son las comidas características de Guanajuato: Las fresas de Irapuato, la cajeta de Celaya… y por supuesto, el único e inigualable pan de Acámbaro, que se puede encontrar por tiempo limitado en la Feria de León.
Adriana Rivera trabaja con los proveedores del pan de Acámbaro, que ya tiene su denominación de origen. La comerciante señala que todo el pueblo se dedica a hacer pan, y en la Feria de León ya es toda una tradición estar presentes año con año.
“La receta es lo que lo convierte en un pan muy particular y único. Toda la vida ha sido la misma receta, desde hace siglos. Ahora le han puesto sabores (naranja, chocolate, chocolate con chispas, vainilla, naranja, café, fresas, anís) pero en esencia, es la misma receta”, dice Adriana.
Al ser un pan totalmente artesanal, no tiene mucha vigencia, por lo que se debe de consumir en el momento para disfrutar al cien por ciento de su sabor. En la Feria de León está a treinta pesos, y de acuerdo con Adriana, muchos ciudadanos asisten a la feria con el objetivo principal de adquirir el tradicional pan.
Sin duda alguna, este único pan tiene incluso un trasfondo bibliográfico y cultural. Prueba de ello es el libro “El Pan de Acámbaro” de Ema Aguado López, publicado por Ediciones La Rana, donde se habla a fondo de este producto, así como de la historia oral de los panaderos acambarenses.
Hoy por hoy, el pan de Acámbaro es tan único como el vino y el queso que crecen en el Estado de Guanajuato.




