VARIABLES
En (https://elquesiembracosecha.wordpress.com) la información obtenida, una primera apreciación: El llamado “Ojo de Dios Huichol” es Un Amuleto De Protección y Cosmovisión.
Adquiere sentido por la moda y el show room mañanero que adoptó, desde inicio del sexenio, un envoltorio con estereotipos así; y también, son signo de poder y protección, con todo y desaparición del Estado Mayor Presidencial.
Existe una segunda acepción que, para el objeto de la presente entrega, el escribano considera útil (https://www.elmundo.es/elmundo/2009/02/26/ciencia) ): “El Observatorio Europeo Austral (ESO, en sus siglas en inglés) ha publicado una sobrecogedora imagen de la nebulosa planetaria Helix, conocida por los astrónomos como el «Ojo de Dios», captada desde el observatorio chileno de La Silla… la vista humana el poder contemplar un «ojo» espacial que mide dos años luz, poco menos de 20 billones de kilómetros, es una experiencia única” .
COMO SEA
Conforme avanza el período presidencial, los mexicanos –unos que simpatizan y otros que no comulgan con ruedas de molino– apreciamos que la figura del mandatario federal asume, cada día, la semejanza a ese “Ojo de Dios”. Todo lo ve, todo lo interpreta según su leal saber y entender. Todo lo juzga de acuerdo con su moral y creencias personales. Y si llega a equivocarse, se enciende en cólera, lanza a Santiago Nieto con todo furor… y nada pasa, a menos que el sujeto de marras sea considerado enemigo personalísimo del presidente. Por eso, dicen los que saben, que se congelaron las cuentas de los productores del video sobre el populismo, y la verdadera “sopapiza” (del latín vulgar “linchamiento mediático”, burla, pitorriza y escarnio) recibido por el titular de la colonizada Comisión Reguladora de Energía.
LOS EFECTOS
El analista Fausto Barajas (El Heraldo de México – @FAUSTOBARAJAS) escribió una pieza fuerte, directa y que no deja lugar a dudas, titulada “Quebranto institucional y control político”. La entrada es dura: “¿Usted cree que valdrá la pena pagar el costo de una presidencia autoritaria y unipersonal con un gobierno disfuncional, con tal de repartir migajas entre los mexicanos?”
Sus razones valen la pena. El presidente López Obrador, dice, se ha empeñado en dos tareas, con avances importantes: el Quebranto Institucional y el Control Político.
CONTEXTOS
El periodista ubica al famoso memorándum que se brinca la Constitución para detener la Reforma Educativa y que, además, vulnera la separación de Poderes Republicanos, dejando al país en la sola perspectiva de “El ojo de Dios”.
Por supuesto el modelo federalista de la 4T hace añicos los gobiernos estatales y municipales en aras del clientelismo electoral, amén de incapacitar y/o colonizar los organismos autónomos, como el escribano ha comentado hace varias lunas. En esta misma dirección, “se hace pomada” también el orden electoral, con consultas amañadas y fuera de norma legal.
ÉXITOS MAYORES
Sin duda, el control político alcanzado es proverbial. Todo se va alineando al poder central, a la voluntad del ungido. El periodista llama la atención sobre la pléyade de “servidores de la nación” que conforman más de 20 mil personas y que, desde luego, reciben un pago al que todos contribuimos.
Los superdelegados son igualmente un exitazo de control dirigido a gobernadores y alcaldes latosos. Para incrementar los amarres, los “programas sociales” se vuelven la panacea para un pueblo infantil que demanda un gobierno paternalista. Se presta dinero, se regalan bienes y servicios, se ofertan apoyos a cambio de que la gente no trabaje, sino que, solamente, espere “el día D” para recibir la dádiva.
Pero como señala Álvaro Delgado en el mismo medio, el presidente está siendo cuestionado “…por no dar, a cinco meses de iniciado, los resultados prometidos” En efecto. Ya pasaron los 100 días en que ofreció resultados, y el desencanto cunde. La oposición festina los fracasos, porque eso mismo representa el éxito de los opositores.
Si no se concreta un proceso de formación de generadores de corriente de opinión, de formación de nuevos liderazgos con una visión de humanismo trascendente, el futuro inmediato no pinta bien, y el ojo de Dios, lo ve.




