¿Crisis en materia de Migración?
Los recientes acuerdos pactados entre el gobierno mexicano y el gobierno estadounidense para evitar el alza en los aranceles, incluyeron el compromiso por parte de nuestro país, de evitar el cruce de indocumentados provenientes de Centroamérica hacia el poderoso país del norte. Ante una serie de señalamientos en donde se daban a conocer altas cifras de migrantes sudamericanos que se dirigían hacia el norte y que ni la propia Secretaria de Gobierno reconocía, urgió tomar decisiones más firmes que seguramente estaban sujetas a planes alternativos. Nuestro gobierno planteó “negociar” con cientos de migrantes y eventualmente resolver el estatus legal con el que estarían en México. Sin embargo, a finales de la semana pasada, se dio a conocer un plan de ayuda por parte de nuestro país, a Centroamérica. Sí, así como lo oye. Tuve que escuchar con detenimiento el noticiero en el que transmitían la impactante noticia. ¿Cómo? Pensé yo. Ante el recorte en presupuestos para el Sistema de Salud, para las estancias infantiles, para el ámbito cultural y deportivo y muchos otros rubros, ¿ahora sí hay dinero? Pero, como dicen por ahí, el fin justifica los medios. Las relaciones internacionales tan complejas y que económicamente nos hacen depender de los más poderosos, seguramente obligaron al presidente López Obrador, a plantear una propuesta como esta. Es más, corrijo, no se trata de una simple propuesta, es ya una realidad. Así, sin más, el gobierno actual, anunció que invertirá 30 millones de dólares para arrancar con un “Plan de Desarrollo Integral para Centroamérica”, los cuales se utilizarán para replicar el programa «Sembrando Vida» en El Salvador. Marcelo Ebrard, dijo que se planea invertir 100 millones de dólares, pero que inicialmente se realizó la transferencia de 30 millones de dólares, para comenzar. ¿Cuál es el objetivo? Evidentemente, promover más empleo dentro de los países de América central, para evitar que tengan la vista puesta en otro lado, específicamente, en el norte. Ante tal anuncio, los migrantes que esperaban solicitar asilo, se mostraron escépticos y opinaron que aunque haya oportunidades en sus países, la gente quiere seguir saliendo. Es lógico. Todos aspiramos a algo mejor. Cuántos mexicanos no sueñan con alcanzar el sueño americano. Cuántos no mueren en el intento. Recientemente, una chica originaria de un rancho del municipio de San Felipe, me pedía ayudarle con su trámite de visa. Le comenté que yo no me dedicaba a eso, que a lo mucho, podía ayudarle a llenar los formatos que aparecen en la página de la embajada, por si algo no entendía. Me platicó que en su comunidad, los polleros llegan a cobrar muy caro y que los gestores presupuestan entre 10 y 30 mil pesos, sin garantizarles que logren pasar a la frontera. Qué desafortunada y triste realidad. Es propio de nuestra naturaleza el querer superarnos, crecer, obtener más para nosotros y los nuestros. Es lamentable que ni en nuestro país ni en los países del sur del continente, se nos provea de los recursos necesarios para tener una vida más allá de los lujos, simplemente tranquila y llevadera. Esperemos que las decisiones en materia de comercio exterior y migración en lo inmediato, sean las correctas y que si no nos benefician, no nos perjudiquen más.
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