DEL VERBO EMPRENDER

(segunda parte)

Seguimos con el tema de la planeación, para que lo analicen en las próximas vacaciones… y lo echen a andar

Puedo entender muchos  de estos problemas de nuestros amigos dueños pero quisiera respetuosamente dejarles los siguientes pensamientos para ayudarlos a cambiar su actitud y empezar con razonamiento y sano juicio este proceso VITAL, que no sólo tiene que ver con la sucesión sino con la supervivencia del negocio y la familia a través  de estrategias claras

1).- Hay un estudio de mi amigo y colega Frank Hoy que dice que ser emprendedor es un proceso muy excitante y gratificante pero hay un momento  en que la toma de riesgos y el crecimiento acelerado previstos por los emprendedores para sus negocios pueden ser MUY peligrosos. Simplemente, no se pueden dar el lujo de tomar solos decisiones por instinto, y es mucho más conveniente el que definan  junto con su Consejo, asesores y familiares un Plan para llevar a cabo estas acciones. A veces ser emprendedor va en contra de la salud del negocio.

2).- Las empresas familiares son entes independientes y es ilógico que la familia del dueño por reacción normal tome naturalmente la idea de seguir sus pasos en el negocio. Más bien es un proceso único en cada familia donde intervienen muchos factores y puede adquirir enorme complejidad. ¿Por ejemplo, ustedes creen que es lo mismo una planeación en un negocio de dos generaciones con un solo hijo(a) interesado en seguir los pasos del padre-madre a una empresa de cuatro generaciones donde hay varias familiares y decenas de primos con diferentes objetivos? Eso es lo que hace la labor de consultor mucho más fascinante pero EN TODOS ESOS CASOS ES PRECISO PLANEAR.

También te puede interesar:  G5 EXIGE DINERO A AMLO

3).- Si un emprendedor-dueño está tan ocupado que no tiene tiempo para planear  su propio futuro y el de su familia y el patrimonio de todos es que simplemente va a dejar el tiradero al fallecer  (y muchos conflictos) en todos esos campos y su actitud es muy peligrosa para sus propios sueños y objetivos.

Ahora bien, es preciso aceptar que “Dios se carcajea de los planes de los humanos” y en un segundo se vienen abajo las ilusiones, deseos y planes que anhelábamos llevar a cabo. Pero, ¿es mejor andar a la deriva y no saber el rumbo que debemos seguir en nuestra vida y negocio? El “ahí se va”, “después de mí, el diluvio” o el dejar para mañana esta actividad de planeación simplemente no embonan con una época tan compleja, tecnológicamente avanzada y profesional en la que ya estamos viviendo.

Más aún, la posibilidad de elaborar diferentes escenarios, o planes B, C, para adaptarse a las circunstancias cambiantes, nos da una ventaja para estar preparados ante este época crítica.

Continuará…

gzsalo@gmail.com

blog: delverboemprender.com.mx

ESCRIBE UN COMENTARIO