El “Espinazo del Diablo” es un terreno baldío muy amplio, ubicado entre boulevard Cereza, colonia Satélite y bulevar Las Palmas. Son varias hectáreas de hierba, pasto y caminos de terracería. A lo lejos se puede ver el Parque Extremo. Para muchos vecinos es un lugar tranquilo durante el día… los problemas empiezan por la noche, cuando parte del lugar se convierten una “boca del lobo” y son más propicios los asaltos.
Además, es un sitio idóneo para que el crimen organizado deje cuerpos de personas asesinadas. Esto ha causado inquietud y miedo entre la gente de la zona. Por el “Espinazo” pasa uno que otro vehículo. Mientras más se aleja en transeúnte, más desolado resulta el terreno. Como es de esperarse, no falta quien deje basura entre los matorrales.
Julio Contreras es gerente y lleva más de diez años viviendo en la zona. Al respecto, opina: “Se trata de un lugar alejado de la civilización, y por tanto es propicio para que los criminales hagan de las suyas, desde aquellos fodongos que dejan su basura, hasta los grupos delictivos. La gente siempre va a operar en esos lugares apartados. Lo malo es que somos nosotros, los vecinos, los que terminamos pagando los platos rotos, pero es una zona muy bonita”.
María Candelaria Ortiz se dedica a la venta de tacos. Vive por la calle Terranova, no muy lejos del “Espinazo”. Respecto a la situación de su colonia, es bastante pragmática al afirmar:
“No tenemos problema con ese terreno. Incluso nos vamos a caminar mi esposo y mis hijos. El problema de verdad empieza en la noche, y que como está muy solo, los delincuentes dejan los muertos. Pero en sí está tranquilo, ni es espinazo ni es del diablo. Lo que sí vendría bien sería más vigilancia para que ya no dejen los cuerpos allí”.




