
Como cada 12 de enero, miles de niños y niñas leoneses llegaron al Santuario de Guadalupe, para celebrar el tradicional Día de los Inditos, que este 2026 cumple 150 años.
El intenso clima gélido, que golpeó la mañana del lunes en todo Guanajuato, no impidió de ninguna forma que la gente mostrara su fe y su respeto. Hubo niños vestidos de inditos, con su traje tradicional: todo blanco, huaraches, sombrero. O Los vestidos blancos de las pequeñas. En las calles, la verbena que ofrecía tacos, tortas o hasta hamburguesas, “hacían su agosto” en pleno enero.
Al son de “Desde el cielo una hermosa mañana, la Guadalupana, la Guadalupana, bajó al Tepeyac…” la gente llegó al templo y comenzó a subir la escalinata hasta llegar hasta el altar, donde se arrodillaban ante la icónica imagen de la Virgen de Guadalupe, la amada ‘Morenita’ de millones de mexicanos a lo largo de la historia.
Gente de todas las colonias de León, desde Las Joyas hasta Jardines de Jerez, desde Panorama hasta San Julia, estuvieron presentes a lo largo del día.
Los testimonios de fe no pueden faltar. Uno de ellos fue el de Adela Solórzano, quien padecía cáncer de mama y señala, con sus propias palabras, que fue gracias a su fe que se curó. Ahora, asiste cada 12 de enero al templo para contar cómo le ha cambiado la vida su situación:
“Fueron 6 meses de quimioterapia. Fue cáncer mamario, y me dijeron que no se me iba a quitar. Tengo ahora 12 años fuera del problema. Ahora vengo cada que me es posible a contar mi testimonio. Nací en León, pero actualmente vivo en San Juan de los Lagos. A través de la ciencia nos curamos, pero siempre está la ayuda de nuestra madre Santísima”, señaló la mujer de 64 años.
Así es la fe y las historias en el Día de los inditos.




