La tradición de lanzar globos al cielo se ha visto afectada, sin embargo cada enero, desde hace una década, Felipe Pérez sale a las calles para formar parte de la ilusión de los pequeños de enviar su cartita a los Reyes Magos.
A muy corta edad comenzó a ayudar en las ventas a su abuelo, y poco a poco fue adquiriendo conocimientos hasta que, tras su fallecimiento, Felipe debió emprender su propio negocio.
Es originario de Silao y este año comenzó a ofrecer su producto desde el 03 de enero, sin embargo, “las ventas han estado bajas”, dijo.
Lo atribuye al temor generado entre la población, luego de que en 2017 presuntos actos de vandalismo provocaran caos y alejaran a gente de las calles. “La cosas estuvieron feas”.
El joven señaló que en comparación con el 2016, esta semana se ha vendido poca mercancía.
HAY ILUSIÓN
La ilusión aún existe, comparte, mientras que por parte de los papás, “se ha perdido un poco la tradición”.
“No se vende tanto, los niños los piden y los papás dicen que no”.
Preservar esta tradición es de suma importancia, considera Felipe, ya que “van creciendo con esa creencia de que el globo lleva la cartita y al día siguiente los niños esperan sus regalos”.
Los globos inflados con helio traen también una hoja con dibujos animados, para que ahí los niños escriban sus peticiones a los Santos Reyes. “Es un plus para que los niños ya nada más escriban”.
Lamentó que la competencia haya causado afectaciones a los comerciantes silaoenses. “Viene competencia de Irapuato, de León y de otras ciudades, ya no es lo mismo; se traen tres, cuatro tanques (de helio) y los dan hasta un poco más baratos”.
Por ello es que hace un llamado a la población, recomendándoles que consuman productos de comerciantes locales.




