
El incremento que han presentado en sus niveles las presas de la ciudad, además de los ríos y arroyos que recorren zonas urbanas no representan riesgos para la población según información de la Dirección Municipal de Protección Civil (PC).
El personal de PC realiza labores de supervisión de manera constante en esos cuerpos de agua, con la finalidad de detectar riesgos para la población, especialmente quienes viven cerca de las afluentes.
Las revisiones también se extienden a zonas rurales, por donde pasan los ríos y arroyos, que en días recientes han visto incrementado su nivel, producto de los diversos escurrimientos que se producen en las regiones altas de la ciudad.
“De las revisiones que se han hecho hasta ahora, no se han detectado riesgos en los ríos que pasan por la ciudad, pero los monitoreos se mantienen y esperamos que lleguen las lluvias”, dijo el titular de PC municipal, José Félix Pérez.
Explicó que ríos como Pastita, San Luisito, Durán y Guanajuato han incrementado su nivel, aunque en días recientes al disminuir la cantidad de lluvias, los caudales también han presentado una baja.
Otras zonas que se revisan son Paso de Perules, Cervera, Puentecillas, el Chapín y Yerbabuena, donde se reciben los principales escurrimientos que provienen de las zonas altas y que ocasionan el aumento de los niveles de agua de lluvia.
Señaló que por ahora no hay riesgos para la población, pero es necesario que las personas estén informadas y que tengan en cuenta que la temporada de lluvias está en su etapa más importante y las precipitaciones pueden aparecer de un momento a otro.
En las zonas urbanas y rurales ya descritas los habitantes conocen y saben los riesgos a los que se enfrentan, por lo que esperan que en determinado momento cuenten con el respaldo de las autoridades.
Habitantes del barrio de San Clemente por donde baja el Río de Duran aseguraron que por ahora el nivel es importante y no tienen riesgos, pero recordaron que en 2021 tuvieron probelmas con la crecida y el agua llegó hasta el interior de algunos hogares.
“Si hay que estar al pendiente porque luego por aquí baja bien fuerte el río y en otros años se ha metido hasta las casas y es mejor no exponerse”, dijo Susana Ramírez, madre de familia.
Los habitantes de estos lugares saben que cuando el río aumenta pueden tener problemas y algunos han reforzado las bardas perimetrales y el exterior que dan para el afluente.




