Ana Lilia, rescatista de canes, del albergue de perros San Juan nunca ha sido mordida por rescatar a un pitbull.
En su experiencia como rescatista, ha dado algunos perritos de esta raza en adopción pero siempre especificando a los adoptantes su pasado y recomendandoles que no tengan más perros más que ese.
Para que un perro de pelea pueda ser adoptado tiene que haber una rehabilitación similar a la que tienen los canes que son maltratados.
Si algún perro es agresivo con los humanos, con más razón debe haber rehabilitación.
Según Ana Lilia, los pitbull son muy nobles con los humanos, claro que si son atacados por las personas ellos también se saben defender.
Actualmente en el albergue canino tiene perros que peleaban y dice que “son un amor de perros con los humanos; pero con otros canes, si son agresivos, justo por su pasado”.
Para rescatar a un perro que fue de pelea relató para que una ocasión tardó horas junto con otra persona en hacerlo, pues el can estaba muy a la defensiva y además estaba amarrado con alambres que lo inmovilizaban.
«Hay que saber cómo llegarles. Luego luego ves cuando tienes que acercarte y cuando no», dijo.
Los pitbull son perros que deben hacer algo de ejercicio, pues sus condiciones corporales así se lo piden .
Dijo que la educación y el trato hacia estos canes muchas ocasiones es la causa de que sean agresivos o no.
Ana Lilia ha criado a perros pitbull, pero ellos no son violentos: «Si los educas sin golpes no son agresivos», sentenció.
Que los perros pitbull no hagan ejercicio, estén amarrados, los eduquen a golpes, y que estén en un espacio muy reducido provoca que se desquicien y que sean más propensos a ser agresivos.




