
De forma anónima, una joven leonesa denunció haber sido víctima de un intento de agresión y extorsión por parte de un presunto “montachoques” mientras circulaba por el Eje Metropolitano de León.
La víctima declaró que, aunque no se registró un choque como tal, un tipo la persiguió, la agredió verbal y físicamente, además de que dañó su automóvil y que de todo esto fue testigo un oficial, que no actuó.
Compartió que el incidente ocurrió el martes, alrededor de las 6:30 de la tarde, cuando salía del Puerto Interior.
Narró que una camioneta blanca de la marca Acura comenzó a frenar de forma repentina frente a varios autos en ambos carriles, buscando provocar un impacto.
“Se nos metía, se frenaba en ambos carriles como para ver a quién chocaba. Era clarísimo que buscaba provocar un accidente”, compartió.
Dijo que la situación escaló cuando el sujeto le cerró el paso, bajó de su camioneta y comenzó a gritarles.
“Saqué mi celular y empecé a grabar. En cuanto se dio cuenta, se vino contra mí gritando que por qué lo grababa. Me gritaba que le abriera, que borrara el video. Me decía ‘ábreme, perra’, y me pateaba el coche”, declaró la afectada.
Mencionó que en el transcurso de la persecución, realizó una llamada al 911 y logró llegar hasta una zona donde se encontraba una patrulla.
El agresor la siguió y la insultó y agredió aún enfrente del oficial que estaba en esa patrulla.
“Ya parados, frente a una patrulla, él seguía alterado. Me rompió el espejo del coche, me pateó, me jalaba, quería abrir la puerta. Yo sentía que si salía del coche, me iba a matar”, expresó.
Comentó que el oficial que atestiguó los hechos no intervino y que les dijo que el caso debía ser atendido por la Fuerza de Seguridad Pública del Estado, mismas que nunca llegaron.
“Él sujeto dijo que nosotros le habíamos chocado y que si queríamos, nos arreglábamos con dinero. Pero nunca hablamos con él. Todo lo hacía con el oficial al lado”, acotó.
Ella logró grabar parte del incidente y tomar fotos de las placas del vehículo, pero hasta ahora no ha recibido atención formal por parte de las autoridades.
Se dijo temerosa porque no sabe quién es el sujeto ni si sería capaz de reconocerla.
“Solo quiero que no se sepa nada de nosotros. Aún tengo esa sensación de pánico”, reconoció.
Particulares advierten sobre esta práctica que se está haciendo común en León, especialmente en zonas industriales y ejes viales con poca vigilancia.
Las redes sociales también han dado cuenta de casos similares en Adolfo López Mateos y Malecón del Río.




