
Vecinos de la zona suburbana del Fraccionamiento Valle del Gigante, cansados de la situación de envenamiento de mascotas, denunciaron a través de twitter esta problemática que desde al menos hace dos años viven.
Andrea es una de las vecinas que lo evidenció en redes sociales. Comentó que tan solo en lo que va del año tienen conocimiento de 3 mascotas que fallecieron envenenadas. Al inicio eran mascotas de la calle, pero ahora también envenenan a perros y gatos del Fraccionamiento.
“Ya llevó 5 años viviendo aquí y la situación no es nueva. Una cosa es que la gente se enoje y otra que asesinen a los animales. Desde el año antepasado ya se había dado esta situación como por mucho tiempo. Yo creo que esta es la tercera ola de envenenamientos”, explicó.
Contó que los vecinos alimentaban a los caninos sin hogar. Sin embargo, esta situación no fue de tal agrado para otros, ya que argumentaban que rompían las bolsas de la basura o hacían heces en los jardines. El enojo fue tanto que comenzaron a encontrar los cadáveres de gatos y perros y luego también de mascotas propias, esto a causa del envenenamiento.
Como paramédico, Andrea explicó que los venenos que usan son neurotóxicos y que normalmente se usan como raticidas causando convulsiones, hemorragias internas, una muerte dolorosa y que también puede ser mortal para un ser humano.
Valle de Gigante es un fraccionamiento muy familiar, por lo que es muy común que los niños salgan a jugar a las calles, lo que también tiene preocupados a los vecinos, pues creen que, de no encontrar una solución pronta, pueda ocurrir una tragedia.
Los vecinos buscan justicia por la muerte de sus mascotas y de crear conciencia del riesgo en que se está poniendo a los colonos del fraccionamiento, así como generar empatía hacia la vida de los animales.
Le responden en twitter
A través de la red social del pajarillo azul, la cuenta oficial de Atención Ciudadana León les contestó e hizo conocimiento de que el reporte ya había sido turnado a la Dirección General de Salud Municipal de León con el folio 326090.
“Me dieron el número de folio que era parte de lo que yo quería buscar, llamar la atención. Pero, hasta el momento, no se han puesto en contacto conmigo”, dijo.
Esperan llegar hasta las últimas instancias y, de ser necesario, hacer una denuncia ante el Ministerio Público, pues ya es considerado un delito penal y las sanciones para quien resulte culpable van desde seis meses a dos años de prisión y días de multas.




