A la problemática que afronta la ciudad en materia de servicios públicos básicos, se suma el suministro de agua potable.
Habitantes de varias colonias, a diario se quejan del abasto del vital líquido, no porque no les llegue, sino porque cuando abren la llave el agua sale ‘chocolatosa’ y con olor desagradable.
Además, se reportan fugas y fallas en la tubería de suministro y de drenaje que despide fétidos olores, sin que las autoridades hagan algo por ponerle una solución.
Los colonos afectados volvieron a hacer un enérgico llamado a las autoridades, Sistema Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Guanajuato (Simapag), para que atiendan a la brevedad sus quejas.
Mencionaron que el pago del servicio de agua en la capital del Estado “es de los más caros en la entidad, mensualmente cuesta 100 pesos, más recargos y retrasos, incluidas aportaciones ‘obligadamente’ voluntarias a la Cruz Roja, Bomberos, y por servicios de drenaje y saneamiento”.
Refirieron que no es la primera vez, sino que ya llevan años denunciando la suspensión sin aviso del servicio de agua, sobre todo en temporada de calor.




