Inquietud que atormenta mi corazón
Entre más cerca está la fecha del primer debate de los candidatos a la presidencia de México, se cierne sobre el propietario de Morena una nube grande y negra, que amenaza fuerte con una tormenta tan intensa que, desdibuja las encuestas que lo dan por favorito, y que acaba por convertirse en derrota, igual que hace dos campañas presidenciales.
La amenaza ha sido también lanzada en dos vertientes: la primera, el señor se va en definitiva -¿promesa?- a La Chingada, el rancho de su propiedad así conocido; y los prolegómenos visualizados desde ahora, señalando que si pierde por tercera ocasión las elecciones, “seguramente” será por culpa de lo que él llama “la mafia del poder” que instrumentó algún “compló” (sic)
APORTES
Mis guapísimas lectoras y esforzados lectores enviaron sus “tuitazos” a este escribano, a fin de compartir lo que se percibe en el ambiente, a reserva de mejorar, denostar, ensalzar, vituperar o coincidir.
1.- Aunque los asesores en aeronáutica, a quienes el tabasqueño les tiene fe, en términos de cuasi experiencia religiosa, hayan respaldado el estudio en el que se apoya su negativa a la construcción del nuevo aeropuerto, el quid del asunto radica en que, los documentos, diagnósticos, estudios y proyectos especializados impulsados por la Cámara Nacional de la Industria del Autotransporte, que tiene que ver con todo lo que implican los temas derivados del aeropuerto actual y el que está en proceso… en términos reales es, que la idea de suspender la construcción del NAICM resulta impráctica, disfuncional, miope y carente de sustento técnico, contable, financiero y lógico.
2.- Esa idea “insignia” que don Andrés trae como la “bandera política del momento” (porque antes fue “la mafia del poder”, “Cállate chachalaca”, “la amnistía para delincuentes y narcos”, o el “despeñadero”) hoy se le va como agua entre lo dedos, perdonando el lugar común.
Más aún, cuando desdeñó la invitación del Consejo Coordinador Empresarial, cuyo presidente nacional Juan Pablo Castañón tuvo que cancelar una pasarela importante, porque el usufructuario de Morena no tuvo la cortesía política de asistir.
De esta forma, Juan Pablo Castañón lanzó al aire un aserto que pega fuerte: el señor López “no quiere escuchar a la iniciativa privada”. Hasta el señor Romo, ángel de la guarda de López Obrador debe estar angustiado, porque es un nuevo e inesperado frente en contra de su patrón, porque, adicionalmente, lleva implícito un mensaje: romper lanzas con los empresarios del país.
3.- El tema del debate se torna más álgido con la embestida de frente, que Carlos Slim le propinó hace unos días en rueda de prensa. El empresario lo destacó bien: no es un asunto político sino de inversión productiva y generación de fuentes de empleo para un país que ya no puede aislarse del resto del mundo. No es un apunte contra nadie, sino la descripción de los efectos sociales, económicos e internacionales que la suspensión del aeropuerto nuevo puede traer.
Es irreal la opción de dos pistas en el aeropuerto militar de Santa Lucía, de inicio, porque le quitaría un equipamiento estratégico a la Secretaría de la Defensa Nacional , además de ser una falta de respeto a la institución militar; y que, en buen romance, no sería funcional para los pasajeros que, por ejemplo, llegaran de Noruega a Santa Lucía. Tendrían que atravesar todo el tráfico de la ciudad de México –inseguridad incluida, motoratones, franeleros, microbuseros- para conectar en la actual terminal aérea y asegurar un vuelo para Nueva York.
Evidentemente, esa opción es la más disfuncional, costosa e improductiva.
“La abuela parió”
Es evidente que don Andrés no es hábil en el uso de la palabra. Es un fajador callejero. Tiene muchas otras virtudes, pero esa no.
De aquí que el debate del día 22 podría ser el inicio de su caída. Por eso le tiene tanto miedo a la polémica, al disenso. Por eso prefiere la agresión, como mecanismo de defensa ante la ansiedad que le provoca debatir con los demás. Bueno, hasta Adriana Pérez Cañedo no pudo aguantar la risa con aquella ocurrencia –otro Fake Speech- en donde el tabasqueño aseguró que viajaría en avión comercial y si no llega a un compromiso importante, ¡pues no llegó!
En el debate programado por el Instituto Nacional Electoral, Andrés López no tiene nada qué ganar, y sí… ¡mucho qué perder!




