Pese a que Bravos empezó con triunfo la serie ante Algodoneros de Unión Laguna, la novena coahuilense se la adjudicó luego de igualarla el miércoles, al ganar ayer 7-6 el tercer juego en el Estadio Revolución.
Algodoneros comenzó bien el juego pero permitió la igualada, tras lo que tuvo que definir el enfrentamiento en la octava baja, con sencillo de Ciro Norzagaray, carrera de Édgar Robles y elevado, sacrificio pero rayita de Francisco Ferreiro, a batazo de Missael Rivera.
Bravos había igualado con remontada en el octavo episodio, con una carrera producida por Cedric Hunter a sencillo concretado por Carlos Rivero, lo que puso la quinta en la cuenta visitante.
El equipo del Bajío vino de atrás desde la cuarta alta, con un par de anotaciones a cuadrangular de Matt Clark que se llevó a Carlos López a home.
Otras dos vinieron en la sexta, primero con elevado de sacrificio de Rivero que remolcó a López y luego rola y out de Luis Ernesto Medina que llevó a Clark a la registradora.
Todavía se acercó a una más con jonronazo de López, quien dejó cifras definitivas en la novena alta.
Algodoneros comenzó su cuenta con vuelacercas de Ferreiro en el inicio del juego; el propio Ferreiro puso la segunda en el siguiente episodio, con elevado de sacrificio que impulsó a Óscar Sanay.
En la baja de la tercera, con imparable de Michael Crouse y anotación de Eric Aguilera. Sanay produjo una más por la vía del elevado y out, anotada por Dustin Geiger.
Una más vino en el quinto rollo, con palo para la calle de Crouse.
El relevista cachanilla Édgar Gómez trabajó una entrada que permitió el triunfo de su equipo y en su cuenta personal (1-3) mientras Fredy Quintero evitó carreras en la séptima pero encajó las de la diferencia en la siguiente, ante lo cual se llevó el descalabro (1-3).
Ángel Landazuri tuvo que entrar a salvar el juego en la novena, luego de una lesión de José Domínguez, apuntándose el salvamento con dos outs (1)
Bravos (12-18) comenzará hoy nueva serie en gira, cuando visite a Saraperos de Saltillo (14-16), en juego programado a las 7:30 de la noche sobre el campo del Estadio Francisco I. Madero de la capital coahuilense.




