
Hoy es un día muy especial para la afición futbolera y por supuesto, para todo el país. Se define uno de los partidos clave, pues el león británico se enfrentará en la cancha contra el águila que devora la serpiente, Albión contra Tenochtitlán. México contra Inglaterra.
Lo cierto es que no es la primera vez que este enfrentamiento ocurre en un Mundial de Futbol. Ya aconteció en 1966. Así se jugó ese partido, y así eran Guanajuato, México y el mundo en los años sesenta.
Durante los años sesenta, México era gobernado por Gustavo Díaz Ordaz. Mega proyectos de infraestructura demostraban el crecimiento del país, como el Estadio Azteca (inaugurado justamente en mayo de 1966, semanas antes del viaje a Inglaterra) y las primeras líneas del Metro.
En León, el año siguiente se inauguraba el estadio. Apenas en 1963 se había inaugurado el Bulevar López Mateos, convirtiéndose en una de las obras más polémicas: aborrecida para algunos, admirada por otros. Hoy, se trata de la arteria vial más importante de la ciudad.
En ese tenor se llevó a cabo el Mundial de Futbol en la cuna de este deporte: Inglaterra.
La página de la FIFA señala con acierto: “Inglaterra y México son dos de los países con mayor tradición mundialista, los europeos han jugado en 16 ediciones de la Copa Mundial y los norteamericanos uno más, 17, pero curiosamente ambos combinados nacionales se han evitado casi siempre, como si los sorteos fuesen esquivos para que se diese este cruce”.
Fue el sábado 16 de julio, en el mítico estadio Wembley, que el partido se jugó. Fue un evento deportivo tenso. Los goles: Bobby Charlton con un potente disparo lejano al minuto 37 y Roger Hunt al minuto 75, Resultado final: 2-0.
La gente de León se enteraba de todo gracias a la radio y los periódicos impresos. La televisión, poco a poco, iba ganando terreno. Así fue como siguieron el partido que hoy se repite.



