Las cárceles suelen ser edificios que remiten imágenes, conceptos negativos, crímenes y desesperación… pero en la historia de la Capital del Calzado, se trata de un símbolo de su historia, su cultura y su idiosincrasia.
Hoy en día, el Archivo Histórico Municipal es uno de los edificios más importantes. A diario recibe cientos de visitas de los leoneses, quienes consultan documentos, revisan la hemeroteca o se congregan para escuchar conferencias. Sin embargo, no siempre fue así. Durante mucho tiempo el inmueble fue donde encerraron a las mujeres que cometieron crímenes.
Muchos han olvidado, o incluso desconocen, que donde hoy hay archivos estuvo la cárcel de mujeres. Es inevitable comparar el actual Archivo General de la Nación del país, que durante muchos años fue el temible Palacio Negro de Lecumberri.
La historia de la ex cárcel y actual archivo se puede encontrar no solo en dicho edificio, ubicado en Justo Sierra 216, en la Zona Centro, sino también a nivel federal, en la página web del Archivo General de La Nación, donde se habla de los 70 años del archivo, celebrados en agosto del año pasado. Asimismo, la publicación “Crónica Leonesa” escrita por el cronita vitalicio de la ciudad, profundiza al respecto.
Originalmente, el primer papel público que tuvo el edificio fue el de hospicio de pobres, a mediados del siglo XIX. Concretamente, en 1851. Fue hasta una década después que estuvo en la calle del Apoderado, la que hoy en día se conoce como Justo Sierra.
No fue sino hasta 1908, que se convirtió en la cárcel de mujeres del municipio de León. Uno de los motivos fundamentales fue porque crecían los talleres en la sección de hombres presos. No sería sino hasta 1961 que se convirtió en lo que hoy en día es el archivo como lo conocemos.
ARCHIVO GENERAL DE LA NACIÓN
La página del Archivo General de la Nación, explica sobre el edificio que nos ocupa:
La historia del Archivo Histórico Municipal de León se remonta a 70 años atrás, cuando el entonces presidente municipal Rodrigo Moreno Zermeño decretó, el 6 de julio de 1948, la creación de tal institución, para describir, organizar y conservar toda la documentación del municipio (…) Actualmente el amplio acervo se encuentra depositado en el interior de una casa que data de principios del siglo XIX; que tuvo diversos usos hasta 1989, cuando fue designada sede del AHML. Además, para asegurar la adecuada conservación del archivo, se efectúan trabajos preventivos tales como fumigación, control de humedad, iluminación y ventilación.



