
Una familia de cuatro integrantes, incluidas dos menores, resultó lesionada y su vivienda con graves daños en la estructura, luego de que la onda expansiva de la explosión de ayer martes por la noche en la colonia Lourdes alcanzara su domicilio. El padre de familia ya interpuso una denuncia formal ante el Ministerio Público.
La vivienda de la familia Torres, fue golpeada directamente por la onda expansiva originada en un inmueble a sus espaldas, sobre la calle Pakistán, que, según vecinos, era utilizado como salón de fiestas.
Los cuatro miembros de la familia sufrieron heridas de diversa consideración. Karen Torres «N» presentó una contusión en el antebrazo derecho, mientras que su esposo, Alan Barba «N», sufrió múltiples cortaduras en el rostro, cuello y estómago a causa de los cristales fragmentados que salieron proyectados tras la deflagración.
Sus dos hijas también resultaron afectadas; una recibió un golpe en la cabeza al caerle una puerta encima y la otra sufrió una lesión en la espalda baja. Todos fueron atendidos por paramédicos en el lugar.
La fuerza del estallido reventó muros y ventanas de su hogar, dejando las habitaciones expuestas y llenas de escombros. La magnitud del daño fue tal, que personal de Protección Civil declaró el inmueble en riesgo de colapsar y prohibió el acceso a sus habitantes.
A pesar del dictamen y el peligro que representa, la familia permanece en la propiedad dañada. Tras recibir atención médica, Alan Barba acudió la mañana de este miércoles 30 de julio ante el Ministerio Público para interponer la denuncia correspondiente por los daños a su patrimonio y las lesiones sufridas.
Mientras las autoridades investigan las causas del siniestro, los afectados ya han comenzado a gestionar las reparaciones por su cuenta, cotizando el reemplazo de los vidrios rotos.
La familia espera ahora los resultados de la investigación, con la esperanza de que se determinen las responsabilidades por el incidente que les ocasionó heridas y graves daños en su vivienda.




