Los seres queridos de Roberto Plascencia, conformados por empresarios, políticos, personalidades de la cultura y sociedad, así como leoneses en general, se reunieron en un Templo Expiatorio lleno para dar el último adiós al destacado benefactor leonés.
El altar estaba pletórico de arreglos, ramos y flores, y en el centro, una imagen a blanco y negro de Plascencia. La ceremonia eucarística se llevó a cabo a las cinco de la tarde, pero desde las cuatro la gente comenzó a llegar. De diferentes clases sociales, edades y atuendos: podían contemplarse desde personas con traje negro, hasta muchachos con playeras y tennis. Desde niños y adolescentes hasta personas de la tercera edad que se desplazaban en silla de ruedas.
Durante toda la ceremonia no dejaron de llegar coronas de flores. Eliseo Martínez, que llegó alrededor de las cuatro y media, definió a Plascencia como un guía, un hombre siempre tendió la mano a sus semejantes. Por su parte, Ricardo Alanis destsacó la visión del empresario y político leonés fundador de Grupo Flexi. Asimismo, el destacado promotor cultural e historiador Mariano Gonzalez Leal guardó luto y reconció la trayectoria de Plascencia.
Alrededor de las 4:55 llegó Héctor López Santillana seguido de Miguel Márquez. Coincidieron que el legado de Plascencia marcó a León.
Al inicio de la celebración eucarística, se habló de la separación, un sentimiento que siempre duele, pero se aclaró que “Roberto está ahora con el Padre Celestial” El libro del profeta Isaías fue una de las primeras lecturas. Al concluir, se cantó un “Aleluya” por ese promotor de la cultura leonesa.
Durante el Evangelio, se leyó a San Mateo, 22, 1-14, que compara al Reino de los Cielos con el rey que celebró un banquete para su hijo.
La misa continuó, mientras que los diferentes representantes de la sociedad leonesa guardaban luto y respeto por Plascencia. Al terminar, todos aplaudieron a manera de tributo y despedida.



