Cientos de personas fueron desalojadas y decenas de negocios y una escuela evacuados ayer viernes por la mañana en la Zona Centro de Salamanca a causa de un supuesto paquete bomba, una caja de regalo abandonada a las puertas de un local de empeños fáciles.
La forma en que estaba envuelto el objeto de 28 por 28 centímetros, hizo remembranza en el colectivo social salmantino de aquel bombazo del 19 de septiembre de 2021 que le costó la vida a dos empresarios. Lo de ayer resultó una falsa alarma: una caja conteniendo una taza cerámica para regalo y un tarrito de crema de cacahuate.
Minutos antes de las 11 de la mañana, al sistema único de emergencias llegó el llamado de los empleados de un local de préstamos ubicado en la calle Hidalgo, entre Zaragoza y García, acusando que a sus puertas alguien había dejado una caja de regalo sospechosa y expresando que temían que aquello fuera una bomba.
Policías preventivos y agentes de vialidad primero, llegaron al lugar corroborando la presencia del paquete sospechoso. Momentos después arribó el personal del Ejército y luego agentes del estado.
Ya para entonces PC municipal había dispuesto evacuar la zona, cerrando completamente la calle Hidalgo. Un colegio particular universitario ubicado a unos pasos del cruce de la calle Albino García y la Hidalgo fue desalojado, igual que los demás negocios cercanos. Una movilización que duró poco más de una hora.
Para entonces ya estaba en el lugar personal del Ejército especializado en el manejo y desactivación de artefactos explosivos, que trasladaron, por seguridad de los civiles, el objeto sospechoso a otra parte para examinarlo.
A mediodía, las autoridades municipales informaron el resultado final, no era una bomba. Lo explicó así: «La mañana de este viernes el Sistema de Emergencias 911 recibió un reporte de empleados de un negocio de empeño que pedían ayuda para verificar el contenido de un paquete sospechoso que alguien abandonó en su local, ubicado en la calle Hidalgo de la Zona Centro».
«De inmediato se canalizó el llamado a corporaciones como SEDENA, Protección Civil y la Agencia de Investigación Criminal, siendo personal del Ejército Mexicano el primero en llegar al lugar. Los soldados capacitados para manipular explosivos inspeccionaron la caja de regalo de 28 x28 centímetros y señalaron que contenía una taza y un recipiente con mantequilla de cacahuate, por lo que declararon que se trató de una falsa alarma».




