El Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) es una enfermedad transmitida por vía sexual principalmente.
Aunque existen otras vías reconocidas, como el caso de transmisión de la madre al hijo durante la gestación y a través de la sangre al compartir agujas infectadas con el virus.
“Este virus ocasiona el padecimiento del SIDA; existen el VIH tipo 1 y 2, el primero es el que afecta más a la zona en la que se encuentra México. El ser seropositivo al VIH indica que el paciente tiene la enfermedad, pero que no ha avanzado para manifestarse como SIDA”, comentó la infectóloga del IMSS, Dea Sosa Gaona.
En el IMSS se cuenta con la prueba de Elisa de cuarta generación, que acorta el periodo de ventana a 14 días.
Agregó que las enfermedades que definen al SIDA se llaman oportunistas, la mayoría de ellas ocasionadas por patógenos como hongos, bacterias y parásitos y otro grupo importante son los cánceres, principalmente los linfomas.
Una persona seropositiva puede cursar asintomática y sólo a través de una prueba específica conocer que porta la enfermedad; en caso de no diagnosticarla o tratarla a tiempo, la evolución natural de la enfermedad lleva al SIDA.
Los síntomas son muy variados, cuando el virus llega al cuerpo de la persona se trata de una infección aguda y se presentan síntomas comunes a otras patologías como: Cansancio general, presencia de ganglios, fiebre, lesiones dérmicas que se llegan a confundir con un cuadro gripal y no se acude al médico y, por ende, no se diagnostica a tiempo.
Los síntomas del SIDA, como tal, son pérdida de peso, diarrea, cuadros de neumonía atípicos, meningitis, y una enfermedad que hay que considerar de manera importante es la tuberculosis.
Sosa Gaona indicó que es la prueba de Elisa la que se utiliza para conocer si existe algún tipo de infección como las mencionadas arriba.




