
Hoy es un día que quedará grabado en la historia de la astronomía, pues en varias ciudades de la Unión Americana, Canadá y México (entre ellas Mazatlán) se verá un eclipse total de sol. El último que se vio fue el 11 de julio de 1991, y el próximo que se podrá presenciar, no será sino hasta el 30 de marzo de 2052.
A lo largo de los años, ha habido coincidencias en que este maravilloso fenómeno astronómico coincide con crímenes siniestros, cuyos perpetradores tienen acciones igual de oscuras.
Lo que es importante aclarar, es que los eclipses no tienen absolutamente nada que ver con hechos violentos ni con el fin del mundo. Anteriormente se veían como malos presagios, como bien recoge Fray Bernardino de Sahagún en ‘Historia General de las cosas de Nueva España’: “Cuando el sol comenzaba a desaparecer, los débiles y los cautivos eran sacrificados para ofrecer su sangre, y en todos los templos había cantos y gritos de guerra. Se temía que el sol muriera y el mundo quedara en tinieblas para siempre”.
Por desgracia, las supersticiones y el miedo infundado hacia los eclipses perduraron hasta finales del siglo XIX, concretamente en julio de 1878, cuando se oscureció totalmente buena parte de Texas en Estados Unidos. Entre la población se encontraba un hombre llamado Ephraim Miller, quien estaba seguro que el evento era símbolo del fin del mundo. Por eso, tomó un hacha y mató a su hijo pasa posteriormente suicidarse. Hoy, Texas volverá a presenciar un eclipse total, pero ahora es visto con total emoción.
El 30 de mayo de 1984, México fue el escenario de dos hechos que marcaron su historia y coincidieron. Uno fue una tragedia, y otro muy emocionante. El segundo fue un eclipse solar tipo anular, cuando la luna pasa entre la tierra y el sol, que fue visto por millones de personas en el mundo con total expectación.
Esa fecha, salía de trabajar el periodista Manuel Buendía, uno de los más grandes y destacados que ha tenido este país, y cuyas columnas exponían la corrupción de diferentes sectores del poder. Mientras caminaba por Monumento a la Revolución, fue interceptado por un hombre alto, fuerte y peinado a casquete corto, quien lo mató tras dispararle cuatro veces. Hasta el día de hoy se habla de José Antonio Zorrilla como el autor intelectual del hecho. Los interesados pueden consultar el libro ‘Buendía: el primer asesinato de la narcopolítica en México’ de Miguel Ángel Granados Chapa.
EL ASESINO Y EL ECLIPSE
Uno de los peores asesinos en serie que ha dado el siglo XX fue John Wayne Gacy, quien en sus ratos libres se vestía como payaso y amenizaba fiestas infantiles, pero en sus ratos libres era asesino serial, llegando a matar hasta a 33 hombres jóvenes, en su mayoría menores entre 1972 y 1978. Aunque jamás se disfrazó de payaso para cometer sus horribles crímenes, la cultura popular y los medios relacionaron ambas acciones, al grado que se le conoció como ‘Killer Clown’ y sirvió de inspiración a Stephen King para la creación de su novela ‘Eso’.
Después de un ardua investigación, Gacy fue capturado, llevado a juicio y sentenciado a morir vía inyección letal. La fecha de ejecución fue el 10 de mayo de 1994, mismo día en que se anunció que se llevaría a cabo un eclipse anular. El ‘anillo de fuego’ fue visto por millones de personas en Estados Unidos, Canadá y México. Por su parte, otros millones de seres humanos estaban al pendiente de la ejecución de Gacy, quien antes de que las sustancias entrasen en su cuerpo aseguró que era inocente. Incluso tuvo el descaro de afirmar que las 33 muertes fueron accidentales. Lo cierto es que el vínculo del asesino con el fenómeno astronómico, no es nada más que una curiosa coincidencia.
Hoy, presenciamos un hecho histórico y astronómico, que como todas las acciones humanas (y como hemos reiterado a lo largo de 4 años en esta columna) tiene su respectiva luz y oscuridad.




