
Personal de los Bomberos Voluntarios trabajaron a fondo para controlar un incendio que afectó 24 hectáreas de pastizal, matorrales y árboles, justo antes que el fuego alcanzara algunos hogares.
Habitantes de las comunidades Cuevas y Santa Teresa solicitaron la presencia de las corporaciones de emergencias para atender un incendio que afectaba la zona y se extendía con gran rapidez.
El fuego que inició en una zona de pastizal bajo adquirió fuerza al alcanzar arbustos, maleza y algunos árboles como cazahuates y eucaliptos, que lo hicieron más fuerte y se acercó a algunas casas.
A bordo de las unidades 8801 y 8817, los Bomberos llegaron y comenzaron a trabajar para evitar que las llamas llegaran hasta algunas casas y causaran afectaciones mayores.
Fueron varios minutos de intenso trabajo entre cerros, arroyos y espacios naturales que los vulcanos tuvieron que realizar para lograr controlar el siniestro, el cual abarcó al final, cerca de 24 hectáreas.
Los Bomberos también contaron 8 casas las que estuvieron en riesgo y se acercaron a sus habitantes para confirmar que no había daños, además que brindaron información para evitar afectaciones cuando ocurren este tipo de situaciones.
Una vez que confirmaron se habían extinguido las brasas dejadas por el fuego, los rescatistas se retiraron del lugar.




