El Ministerio Público confirmó este domingo que el cuerpo del hombre localizado la mañana del sábado pasado en un camino de terracería que conduce a la comunidad de La Laborcita, presentaba quemaduras post mortem en el 80 por ciento de su cuerpo, pero éste perdió la vida de un disparo en la cabeza.
El jefe de Homicidios y vocero de la Subprocuraduría de Justicia Región A, José Luis Álvarez Rodríguez, informó que la Carpeta de Investigación dio inicio luego del reporte de una persona de 73 años que transitaba por la zona a bordo de su bicicleta y se percató del cuerpo, en el Rancho San Carlos de la Comunidad Las Ladrilleras, la mañana del pasado sábado.
El vocero informó que, de acuerdo a los datos proporcionados por el médico legista, era un hombre de entre 30 y 35 años de edad, de tez morena clara, cara de forma rectangular, una estatura aproximada de 1.80 metros, pelo rasurado, frente amplia, cejas semipobladas, boca regular, labios medianos, nariz recta de base ancha y, como señas particulares, presenta un tatuaje decorativo a una sola tinta en color azul en forma de una greca en el brazo izquierdo.
Esta persona dijo se encuentra aún en calidad de no identificado por lo que proporcionó la media filiación completa. Señaló además que vestía una playera tipo polo de color blanco con estampado de puntos en color negro, pantalón de mezclilla en color azul y calzado de color café.
Su cuerpo, mencionó el vocero, presentó una herida producida por proyectil disparado por arma de fuego en la cabeza, justo en el cráneo, y quemaduras provocadas en el 80 por ciento de su superficie corporal, posteriores a su muerte que llevaba alrededor de 48 horas, pero recalcó que en el lugar sólo fue localizado el cadáver, por lo que se investiga si le dieron muerte en otro lado y si los responsables sólo fueron a tirarlo en el lugar.
Su cuerpo era devorado por animales del lugar en este predio despoblado en el momento que fue descubierto por Antonio.
Confirman asesinato de sujeto encontrado en ladrilleras
Tenía un disparo, lo que le provoco la muerte, y luego lo quemaron
ViaRedacción
SourceEl Heraldo de León




