
El personal médico de todos los hospitales y clínicas muchas veces son catalogados como héroes por la atención que brindan a sus pacientes, pero de hace poco más de un mes a la fecha, ellos que hacen frente en la trinchera por la pandemia del coronavirus y que arriesgan incluso su vida son catalogados por un grupo de personas, aunque tal vez minoritario, como una fuente de contagio del virus o como una obstrucción para acceder a sus familiares enfermos.
En esta ocasión platicamos con un hombre que por dos décadas ha brindado servicio y atención a la ciudadanía, él es Anaximandro Jacinto Alcaraz, un enfermero egresado de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.
Con 20 años de antigüedad en el Instituto Mexicano del Seguro Social y 13 en el Hospital Psiquiátrico de Guanajuato, Anaximandro nos habló sobre esta enfermedad, sobre esta situación nunca antes vista en todos sus años de trayectoria médica.
“Este es un problema que yo veo es que de repente tiende a la politización y éste no es el momento de buscar colores, sino de unirnos como sociedad para protegernos entre todos, ya que ahora con la pandemia de COVID-19 estamos atravesando por un periodo muy difícil, donde definitivamente ya nos cambió la vida”, comentó.
Dijo además que es su profesión están expuestos de manera directa con el virus del COVID-19 y como promotores de la salud están obligados a contribuir con la sociedad para la prevención de la transmisión.
Añadió además: “Personalmente te puedo comentar que en los hospitales que trabajo tenemos carencias en el suministro de EPP (Equipo de Protección Personal), y en estos momentos nos toca buscar por nuestros medios el equipo adecuado, que a la fecha están escasos y además muy caros, pero lo malo de todo esto es que desgraciadamente la misma sociedad, parte de ella ataca a la enfermera o al médico que va por la calle argumentando que se van a contagiar si pasan cerca de ellos. Eso es inadmisible”.
Anaximandro y sus compañeros enfermeros han acordado salir en grupos para protegerse entre ellos porque comentó que aunque salgan vestidos de civiles, hay gente que ya los identifica y los agrede verbalmente
Señaló además que ahora han reforzado las medidas de higiene, por ejemplo, incrementaron el número de veces que se lavan las manos y manifestó además que se deben de bañar más de una vez al día, él por ahora, está trabajando desde casa porque se encuentra en el grupo de personas vulnerables y la Secretaría de Salud lo integró al programa de trabajo desde casa.
Anaxy, como le llaman sus amigos y familiares de cariño, es hipertenso desde hace muchos años, por eso lo separaron del hospital y por lo mismo debe redoblar esfuerzos por cuidar de él y de su familia, pero también de la sociedad y de sus pacientes
Al llegar a casa deja sus zapatos de calle sobre un cartón previamente sanitizado y se pone zapatos para andar en casa, entra directo a lavarse las manos y aunque externó le duele por no poder saludar de mano y menos de abrazo a su esposa e hijos, entiende que esa es parte de su labor, sobre todo el mantener a su sana distancia muy activa.
“Es muy importante que nos protejamos si estamos en riesgo de contacto con un paciente sospechoso de COVID y aunque el equipo no sea el adecuado podemos improvisar. He visto muchos videos de como improvisan caretas o googles de protección. En lo particular despierto y ¡a la regadera!”, comentó

Y añadió: “Cuando salgo de cada uno de mis trabajos también me baño y deposito mi uniforme en una bolsa de plástico que cierro y la traslado hasta casa directo al agua con cloro, los zapatos de trabajo los dejo en el lócker del hospital, pero antes de guardarlos los limpio bien con alcohol incluida la suela”
En días pasados Anaximandro padeció fiebre, dolor de cabeza y dificultad respiratoria y dijo que se asustó mucho, ese día se aisló y durmió en «el cuartito de atrás» motivo por el cual su familia estaba preocupada, pero gracias a Dios -señaló- al día siguiente tuvo todos los síntomas de una faringoamigdalitis que cedió con antibióticos y retomó sus actividades normales fuera del aislamiento.
Reconoció que sí tiene un poco de temor al contagio, pero no tanto por él, sino por su esposa y sus hijos, pues a final de cuentas estudió esa carrera y dijo estar preparada para enfrentar eso, aunque también trata de utilizar todo su equipo de protección personal para de esta manera disminuir los riesgos de contagio.
Anaximandro acostumbra visitar muy seguido a sus papás que son mayores de 70 años, pero por el momento y por precaución por el coronavirus, no los visita desde el mes de febrero, sólo se comunica con ellos por llamadas telefónicas o videollamadas y aunque ha sido difícil para él esto es muy necesario.
“Yo creo que más bien cuando veas a una enfermera, enfermero o médico en la calle, cuando menos regálale los buenos días”, concluyó.
Una de las situaciones derivada de esta pandemia que ha conmovido a la sociedad es la labor que están realizando muchos integrantes del personal médico, específicamente los enfermeros quienes de manera voluntaria y desinteresada han publicado en sus redes sociales el apoyo y la atención para cuidar a personas con enfermedades crónicas y de la tercera que lo requieren sin un costo, sólo con la intención de ayudar.
Esta cadena de unión ha crecido y poco a poco ha ido sumando a más enfermeros y enfermeras que se unen con la siguiente intención: “Yo también me uno a la causa. Si tienes en casa a un adulto mayor, vulnerable y que no puede asistir a un hospital por la situación actual por el COVID-19 que necesite una canalización, un retiro de puntos, una curación, una inyección o cualquier actividad en la que yo pueda contribuir o apoyar, ofrezco mis servicios de manera gratuita, así que pido a mis contactos que compartan”.
Una de las personas vestida de blanco con la que algunos pacientes están agradecidos es Jazmín Méndez Meléndez de 22 años de edad, quien es enfermera y paramédico, y se ha unido a este grupo de ayuda.
Jazmín estudió enfermería en el ITSI de León en el año 2013 y como paramédico fue en la UNESBA en el 2019, pero lleva de servicio en el Cuerpo de Bomberos de León 5 meses y ejerciendo lo que ella calificó como esa bonita profesión de ayudar a la gente 7 años.
“Me nació la intención de apoyar a la ciudadanía pues al ver que hay personas muy vulnerables que la verdad no tienen la manera, ni las posibilidades de acudir a una unidad de salud o los medios para trasladarse, aparte que con esto de la contingencia pues no pueden salir…me motiva que la gente con una sonrisa te de las gracias y te de la confianza de atender a su familiar o de atenderle a ellos”, comentó Jazmín con la emoción a flor de piel.

Jazmín dijo que es un gusto enorme para ella ver a la gente que está satisfecha con la atención que les brindas, además de que ahí en bomberos de León dijo, ha aprendido muchos valores, entre ellos está la humildad y el sacrificio de buscar el bien para los demás.
Esta joven paramédico y enfermera manifestó: “A pesar de tener el equipo de protección siento miedo de un contagio, ya que es constante el contacto con pacientes que probablemente tienen coronavirus, pero aun así aquí es donde me gusta estar, ayudando y dando siempre y cada día lo mejor para ayudar a toda esa gente, a mis pacientes que lo necesitan”, finalizó.
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