El “Santuarito” de San Francisco del Rincón está siendo remodelado y dentro del templo también se colocaron protecciones para tratar de evitar las visitas de los amantes de lo ajeno, quienes lo más común que se llevan son los focos.
La idea surgió gracias a las familias que se están encargando de financiar en gran parte las remodelaciones, ya que se han subido a quitar las lámparas y para protegerlas fue necesario intentar colocar protecciones de metal en los barandales y en las paredes laterales donde están ubicadas.
Anteriormente, para evitar que no se las llevaran (las lámparas) tenían que quitarlas y por la noche permanecía en penumbra el Templo del Señor de la Misericordia.
El Padre Víctor, encargado del Templo, señaló que para el que quiere hacer un robo no le estorba nada y expuso que son muchas causas que provocan que las personas se conviertan en ladrones.
La misma injusticia social que se vive, de unos que lo tienen todo y otros no tienen nada, la misma facilidad que hay para realizar esos actos de robo, el ejemplo que la sociedad de alguna manera impone a buscar cosas fáciles con el menor esfuerzo posible y obtener lo que se quiere son las causas de los asaltos, señaló el sacerdote.
Otro aspecto que señaló son las personas que han caído en adicciones y que por esta razón no pueden conseguir o establecerse en un trabajo, y para mantenerse buscan la forma más fácil de obtener cosas, la cual es buscar lo ajeno.




