Los centros de rehabilitación para alcohólicos y personas con otras adicciones son un tema preocupante y polémico. En ocasiones, una persona interna a un familiar con el objetivo de ayudarlo a sanar, pero en lugar de eso lo encierra en un lugar sin higiene, sin respeto a su dignidad y con muchos malos tratos.
Por eso, es necesario que la persona que quiera ‘salvar’ a un familiar o amigo se informe, para no cometer el error de llevarla a un espacio donde su rehabilitación no tenga ningún sentido.
Uno de los centros de rehabilitación que cumple con todas las reglas es ‘Derrota, A.C.’, ubicado en la colonia Industrial. Al respecto, habla a detalle Alejandro Quintero, responsable administrativo del lugar.
La situación es por demás seria: de acuerdo con información publicada en este medio, en Guanajuato hay más de 300 centros de rehabilitación o anexos, pero solamente 9 están acreditados ante la Comisión Nacional contra las Adicciones, o CONADIC.
Quintero señala que un gran problema son los prejuicios sociales, pues se tiende a considerar que ‘adicto’ y ‘criminal’ son sinónimos, cuando no necesariamente debe de ser así: se trata de un problema de salud pública que se tiene que atender.
“Existe un tabú generalizado con el adicto, pues muchas personas les genera la barrera de pensar en un delincuente, en alguien que roba y a quien se le tiene que tener cuidado. Es totalmente un prejuicio”.
La NORMA 028, que está en la página web de CONADIC y al alcance de todos, permite ver las reglas de operación para un centro de manera residencial. La norma es clara y puntual si eres alguien que decidió abrir un lugar de esta clase. El trato digno, por supuesto, queda implícito. La misma norma explica cómo se debe registrar ante Hacienda, cómo se debe constituir legalmente, ante qué instancias gubernamentales registrarse o avalarse, etc.
“Si quieres ingresar a un familiar o una persona a un centro de rehabilitación, hay varios puntos que debes de considerar, pues entre menos estén apegados a las normas, y menos estándares y disciplinas haya dentro del centro, hay más posibilidades de que tu usuario sea víctima de castigos y malos tratos que, cual secreto a voces, se escuchan”.
Lo cierto es que la persona que no quiere rehabilitarse, no lo hará aunque se le envíe al mejor y más lujoso centro de rehabilitación. Es de gran importancia que quien padece de una adicción quiera cambiar.
PRINCIPIOS BÁSICOS
Entre los mismos usuarios que van de un centro a otro se cuentan ciertas prácticas (que llaman con el eufemismo de ‘aplicaciones’) que con su irregularidad operan.
Además de una cuestión de ética fundamental, influye el grado de preparación que tengan las personas que van a abrir un centro de rehabilitación. Es habitual que muchos adictos de recuperación abran sus propios centros, pero debe ser una persona con toda la capacidad de atender a los pacientes. Son necesarios médicos, psicólogos y consejeros.
Pero… ¿esto por qué sucede?
“Considero que ha rebasado las capacidades de COFEPRIS, que es regulación sanitaria. Rebasa la capacidad de su misma infraestructura y en recursos humanos. Ni siquiera saben cuántos centros clandestinos hay y cuánta gente hay bajo qué condiciones. No planearon cómo ha crecido el consumo de cristal y otras drogas”, apunta Quintero.
El cristal es la droga que más se consume en León y San Francisco del Rincón, se trata de un problema de salud muy serio.
Finalmente, Quintero señala: “Si quieres internar a una persona, lo mejor es que te comuniques a tu centro de salud o directamente a Jurisdicción VII (En León) para evaluar el lugar en el que estás interesado. Antes de ingresar a tu usuario, acércate a una instancia de Salud. No te vayas solamente por el costo”.




