
Martha Cruz, del colectivo ‘Madres Buscadoras de León’ prepara en el libro ‘Recetario para la memoria’ un filete empanizado, platillo favorito de su hijo Lucio, quien desapareció el 30 de agosto de 2017.
Clarissa Moura, coautora y diseñadora, explicó que el proyecto es una recopilación de 73 recetas en colaboración de al menos 10 colectivos de búsqueda de personas desaparecidas en el estado de Guanajuato. Con la compra del libro, parte de las ganancias van a los colectivos para poder solventar gastos.
Al proyecto se suman la periodista Daniela Rea y la idea original y fotografía de Zahara Gómez en coordinación de Alejandra Díaz, parte del colectivo ‘Buscadoras Guanajuato’.
Durante dos años visitaron a familiares hermanas, esposas, madres de colectivos de municipios como León, Salamanca, San Luis de la Paz, Irapuato y que, a través del calor de la cocina y las anécdotas entorno a los platillos se pueda conocer más de las historias particulares, pero también del trabajo que realizan como colectivos.
“Lo que intentamos con el recetario es entender cómo podemos construir otros espacios de memoria viva en torno al tema, cómo podemos generar resistencia de un lugar tan pequeño como puede ser una cocina que es, sin lugar a dudas, el corazón del hogar”, mencionó.
Enfatizó en que la historia de todas esas personas que hacen falta a los familiares no comenzó el día que desaparecieron, porque tenían sueños, anhelos y por supuesto platillos favoritos.
«Entender que el tema de desaparición forzada no es algo que podemos naturalizar o normalizar. No podemos permanecer indiferentes porque hemos tenido la fortuna de no tener una persona desaparecida que requiere de mucha inventiva y creatividad mantener el tema vivo”.
Las recetas buscan retratar a los familiares sin victimizarlos, sino con la fortaleza de todas esas mujeres y de lo cotidiano que es una mesa servida pero con el detalle de la ausencia, y entender que cuando surge una desaparición se rompe un tejido, una ruptura a largo plazo.
Conforme el libro se escribió también surgieron otros aspectos ligados a la desaparición, como lo es el expediente, y que al menos para la autoridad es la evidencia de la simulación de la búsqueda, para los familiares es un objeto simbólico.
“Nos contaban que para algunos leer el expediente, es un ejercicio de memoria, porque conforme van pasando los años van olvidando con qué ropa iba, si tenía un tatuajes”.
Los colectivos, como contó Clarissa, son una resistencia ante la inacción del estado y no solo en Guanajuato, pues a nivel nacional han sido precursores de leyes e iniciativas, cosas que desgastan, enferman, enloquecen y entristecen por no encontrar a sus seres queridos y esta búsqueda se vuelve interminable cuando el estado no pone a disposición recursos suficientes, medidas y acciones concretas.
En estas páginas el lector podrá comprender que la desaparición forzada no es algo que comenzó de la noche a la mañana, así como realizar un recorrido histórico sobre cómo el progreso económico en el estado desató la violencia.
Martha comienza la receta con lavar el filete y poner en un traste el huevito y la sal, poner ya limpio el filete en el sartén y dejarlo de cinco y diez minutos.
“Nunca había preparado un platillo para mi hijo sabiendo y pensando que mi hijo tocaría a la puerta o que llegaría a su casa. El recetario significa paz, tranquilidad, no solo es buscarlos o hacerles memorias en marchas o carpetas de investigación”.




