
Entre ejecuciones, hallazgos de cadáveres y mensajes criminales, la violencia creció y se mantuvo en León durante todo el mes de julio con un total de 83 homicidios dolosos, en donde además, 30 personas fueron lesionadas en ataques armados, entre ellas un policía municipal.
El recuento de cifras fue basado en los hechos criminales conocidos públicamente, mientras que de la evolución que tuvieron las personas lesionadas no generó ningún reporte oficial.
Con este recuento, el mes de julio se equipara al mes de febrero, que también registró 83 asesinatos y hasta el momento estadísticamente se ubicaba como el más violento en la historia reciente de la ciudad.
León también se mantuvo en primer lugar en incidencia de homicidios a nivel estatal, a pesar de que Irapuato arrancó con la peor estadística tras el asesinato masivo cometido contra los internos de un centro de rehabilitación el 1 de julio.
Las mecánicas de los homicidios dolosos registrados en la ciudad siguen además un mismo patrón: ataques armados sorpresivos cometidos por dos o más hombres armados en vehículos de automotor, y en fechas recientes, la privación ilegal de la libertad seguida de asesinato y el abandono del cadáveres en algún punto de la ciudad.
Nuevamente es el crimen organizado el que dejó más víctimas en su guerra territorial en León, en la que las ejecuciones y su autoría son acreditadas y son emitidas nuevas amenazas, en cartulinas y mantas.
Sobre el aumento creciente de homicidios dolosos en la ciudad, se pronunciaron tanto el alcalde Héctor López Santillana en un mensaje dirigido a la población el lunes pasado, en donde señaló que si bien en ese delito no habían logrado reducir la incidencia, trabajan de forma coordinada con la Fiscalía estatal y la Guardia Nacional para regresar la paz a las calles.




