Persiste la migración de aves (garzas y patos), a embalses del centro geográfico del país, que evocan aquella mortandad –ecocidio-, hace un cuarto de siglo, que conmocionó a la opinión pública.
En aquel entonces fueron más de cincuenta mil aves migratorias, patos y garzas, que aparecían muertas flotando en las aguas de embases guanajuatenses, como en la presa francorrinconense de Silva.
TIEMPO ATRÁS
Hace 25 años, aproximadamente, sobre la mortandad de más de 50 mil aves migratorias, patos y garzas, en la presa De Silva, al oriente del municipio de San Francisco del Rincón.
La noticia atrajo un interés, tanto a las autoridades gubernamentales de los tres niveles de gobierno, como a los ecologistas y especialistas en la materia.
En ese entones, era el gobierno estatal interino del primer panista en la gubernatura, como lo fue el corredor de autos, ex regidor panista, luego alcalde y, tiempo después, senador y actualmente, otra vez, regidor albiazul en el ayuntamiento leonés, Carlos Medina Plascencia.
Fue un hecho que puso en tela de juicio y a prueba tanto a los representantes de los tres niveles de gobierno, académicos prestigiados e, incluso, a miembros de las empresas industriales y de los novedosos e incipientes organismos no gubernamentales ecologistas, a quienes no atinaban ni daban crédito.
Lo anterior, ocasionó la desconfianza y el descrédito por parte de la opinión pública, porque los supuestamente responsables, gobernantes, empresarios, estudiosos e investigadores, no acertaban ni precisaban las causas del fenómeno, que se salió de su control, que superó las capacidades de sus respuestas.
CAUSAS
Se mencionaba que la mortandad masiva de aves migratorias se debía, entre otras causas, a la contaminación de las aguas del embalse.
Otras versiones, más enteradas de los observadores, justificaron y giraron en torno a que se debió al fenómeno llamado del “botulismo”.
Los efectos de las actividades diarias de los municipios de León y San Francisco del Rincón, sus aguas residuales domésticas e industriales, van a par precisamente a las presas Blanca y de Silva, afluentes del Río Lerma.
Lo anterior, porque desde hacía años por donde se filtran y escurren los depósitos de los residuos líquidos contaminantes de hogares, hoteles, restaurantes, curtidurías, refaccionarias, gasolineras, entre otros.
Algo que autoridades gubernamentales y especialistas ecológicos descartaron efectos de la contaminación por las descargas de aguas negras residuales industriales hacia el embalse.
Justificaron que las causas fueron por el fenómeno del “botulismo”, fue una situación que atrajo la opinión pública local, estatal, regional e internacional.
Lo cierto es que al acudir al embalse, para constatar la mortandad de aves, las aguas estaban negruzcas, aceitosas, con llantas en desuso, botellas, pañales desechables, en fin, sin ninguna limpieza del lugar.
Y encima aparecieron y estuvieron muertas las aves luego de su paso por esas aguas negras contaminantes, flotando sus cuerpos sin vida; y nada ni nadie, tuvieron y asumieron la culpa.
INFECCIÓN TOXICA
En términos tecno-científicos, el botulismo se define como el Clostridium botulinum, la bacteria que causa el botulismo, puede estar en cualquier alimento contaminado, sobre todo en conservas,
A mayor abundamiento, precisan los investigadores que El botulismo es una toxiinfección causada por una neurotoxina bacteriana producida por esta causa, que genera una parálisis flácida de los músculos esqueléticos y un fallo parasimpático. En la intoxicación alimentaria se ingiere.
Y los analistas, en aquel entones, declaraban que la mortandad masiva de aves migratorias fue por asfixia y descartaban la presencia de elementos contaminantes en la presa francorrinconense de Silva, donde a diario aparecían miles de patos y garzas muertas flotando en las pestilentes aguas.
Eran los tiempos de finales del siglo pasado XX por los temporales del invierno a la primavera de aquel 1992, cuando todavía no existían las versiones experimentadas de especialistas climatológicos y biólogos del tan llamado y actual cambio climático.
Las fuentes informativas oficiales, académicas e incipientes representantes de organismos no gubernamentales, estaban confundías, ni daban créditos a las denuncia sociales por la mortandad de masiva de aves migratorias.
Lo anterior, originó la presencia de representantes de los medios de comunicación tanto locales, estatales, regionales, nacionales e internacionales de la prensa, radio, televisión y cine en el lugar, quienes dieron reportes de los acontecimientos.
MIGRACIÓN
Son aves frágiles y hermosas, nerviosas, alertas, hasta posan con sus espléndidos plumajes.
Y, lo cierto, es que la migración prosigue en otros espejos de agua en el centro de la entidad guanajuatense, como en la presa de La Purísima, al sur de la localidad guanajuatense y al norte del municipio de Irapuato.
Más concretamente, en las inmediaciones del poblado nombrado como Aldama, considerado, por muchos, como el centro geográfico y matemático del país, donde incluso se cuenta con un obelisco exprofeso.
Las aves migratorias vienen a sitios guanajuatenses para invernar y reproducirse, para no padecer los estragos del crudo invierno.
Luego, hacia inicios de la primavera, como cada año, regresan hacia sus lugares de origen, levantándose y orientándose en círculos desde lo alto de regiones abajeñas.
Realizan, las aves, una serie de movimientos que realizan y resultan de manera sorprendente, para emprender la ruta hacia el norte de diversas regiones del norte del continente americano, perdiéndose en el horizonte lejano, aprovechando las ráfagas de viento por el cual se desplazan planeando.
LA PURÍSIMA
La Presa de La Purísima, es un gran embalse que abraca su extensión entre los límites de Guanajuato e Irapuato.
Tiene varios accesos por medios de comunidades rurales, bien sea por el poblado irapuatense de Aldama, o bien desde el Zangarro, al sur de Guanajuato capital.
Ha sido objeto, incluso, de competencias de motonáutica y festivales del globo y sus despegues.
Ahí, en el apacible lugar, también llegan las aves migratorias, que posan para las gráficas, mientras descansan, beben aguay toman sus baños de sol.
Incluso, cuenta con una antigua edificación de casona, especie de ex hacienda, que se conserva entre las aguas, a pesar del paso del tiempo, lo que representa otro atractivo del lugar.
También, a lo largo del tiempo, y en muchas ocasiones, se reportaron por instancias de seguridad y protección civil, sobre decesos de personas ahogadas.
Lo anterior, por quienes se atrevieron en lanchas a disfrutar de un paseo, pero descuidados por excesos de peso, haber ingerido alimentos y bebidas, no tuvieron cuidado, provocaron accidentes y cayeron a las aguas, que sin saber nadar, sufrieron las consecuencias y perdieron la vida.
EN VUELO
En el lugar, a diario se observan y elevan su vuelo en alturas en forma circular durante los atardeceres superando las nubes y emprender el regreso a zonas de Estados Unidos, Canadá y Alaska al noreste del continente americano de donde provienen.
Se les observa además en los campos guanajuatenses, sobre todo, detrás de los arrieros y tractores, para comer insectos y gusanos que se remueven en la tierra por los efectos del arado.
Y culminó su ciclo migratorio luego de casi medio año de permanecer en tierras abajeñas guanajuatenses, cuando arribaron masivamente en octubre pasado, como cada año.
Luego de cruzar hasta pantanos y no ensuciaron su plumaje, que los pájaros migrantes dejan una lección de vida por la simple y sencilla razón del instinto de supervivencia.
Y elevan sus vuelos migratorios circulares hasta perderse en lo alto del firmamento, para retornar a sus lugares de origen, para reiniciar de nueva cuenta su ciclo migratorio, así por años.
FINALMENTE
Contemplar el vuelo de las aves migratorias, es un verdadero espectáculo. Son una enseñanza de la vida y la libertad.
Son, además, ejemplo de súper vivencia, a pesar del quehacer humano y los efectos de sus consecuencias, simple y sencillamente porque las aves migratorias obedecen a sus ciclos de vida e instintos naturales: nacer, crecer, reproducirse y morir.
Así, en el medio ambiente permanecieron las aves migratorias permanecieron casi todo el invierno.
Que al iniciar la primavera del 2017, hace unos días, levantaron el vuelo para el retorno en su constante migración de vida.
Ciclo migratorio… Búsqueda constante por la supervivencia
SourceHeraldo de León
RELATED ARTICLES




