
Como cada año, el mes de mayo empieza con la celebración religiosa más importante: el Jueves de Corpus. En todo el Jardín Principal de Purísima del Rincón ya hay comerciantes ofreciendo todos los productos relacionados a la fecha, como muñequitas y mulitas de cartón, o juguetes de aluminio.
Las y los comerciantes tienen décadas enteras ofreciendo sus productos cada Jueves de Corpus, empezaron a vender desde el domingo pasado, y tienen toda la esperanza de que sea un buen año, sobre todo con la elevada afluencia de personas debido a la temporada electoral.
Como toda celebración, se adapta a la ciudad en cuestión. Por eso, en Purísima se venden las tradicionales máscaras que se usan en la Judea, pero con otros personajes como Spiderman. Hay comerciantes como Alicia López o Verónica García, quienes muestran muñecas de varios precios: 25, 35, 45, 75.
El Jardín Principal y también la parroquia de Purísima del Rincón se llenarán hoy de actividad constante y algarabía, y desde luego, de la celebración de la Eucaristía, que es la esencia misma del Jueves de Corpus.
Tal como manda la tradición, el festejo de esta fecha se lleva a cabo el jueves siguiente al domingo de trinidad, que a su vez tiene lugar 60 días posteriores a la Pascua. Por tanto, el cambio del día es constante de acuerdo al año y al calendario litúrgico.
Es en países y localidades católicas donde el Jueves de Corpus se celebra con mucho más fervor, tal es el caso de la Ciudad de México o en Papantla, Veracruz, donde se diseñan tapetes de flores por los mismos feligreses, quienes también le dan forma a burritos de palma, por lo que se le conoce como ‘Día de las mulas’. También en países como España y ciudades como Toledo, se vive con particular fervor. La celebración como tal data del siglo XIII, cuando el Papa Urbano decidió instruirla.
Pero no todo es alegría en la historia de México en relación al jueves de Corpus, ya que fue durante este festejo, pero del año 1971, cuando se llevó a cabo la terrible Matanza del Jueves de Corpus, también conocida como ‘El Halconazo’.




