Perdura la crisis
Durante casi una prolongada semana y ante el panorama de lo que se menciona como la peor crisis que se haya presentado entre los diversos sectores, con el recrudecimiento por el desabasto de gasolina, que revela la “incapacidad” de instancias gubernamentales por atender y resolver la problemática, en la Capital se formaron largas filas de automovilistas en torno a los expendios, a quienes se les condiciona la venta del hidrocarburo en 500 pesos por vehículo y se les expende el combustible hasta en garrafones con capacidad mínima de 20 litros.
Sobre lo anterior coincidieron en informar por separado tanto expendedores, como transportistas y automovilistas particulares, éstos últimos quienes se encuentran desesperados por la carencia de gasolina para movilizarse en sus unidades.
Además, se han generado algunos enfrentamientos entre los consumidores, quienes hacen las filas de espera por las reservaciones y ventas de lugares, para lograr turnos de abastecimiento del combustible en las gasolineras, comentaron.
En tanto, turistas afectados dejaron temporalmente sus autos estacionados en calles y establecimientos aledaños a la central camionera y optaron por transportarse en autobuses foráneos para retornar a sus lugares de origen.
A diario se generan largas filas de autos hasta por más de un kilómetro, en los accesos carreteros a la ciudad en las inmediaciones de las gasolineras.
Similar escenario se observa en las gasolineras al norte en San Javier y al sur en Marfil, Euquerio Guerrero y Central Camionera, incluso en las comunidades de Santa Teresa y Cuevas, donde se encuentran los expendios surtidores.
Transportistas como los taxistas, dijeron que también han resultado afectados en sus trabajos “por la falta de gasolina que ha generado la pérdida del cambio de turnos, incluso, pues son varias las unidades que están paradas sin servicio a los usuarios, por la carencia de gasolina en las unidades para transportarlos.
Mientras, corporaciones de auxilio y socorro, así como de protección civil, sus instancias informaron que se encuentran alerta para atender contingencias, pero las unidades están en resguardo para el ahorro en el uso de gasolina.
En tanto, expendedores de las gasolineras revelaron que incluso los propietarios de los establecimientos decidieron envía pipas-tanques a las refinerías de Pemex en el municipio de Salamanca en esta entidad y hasta la de Tula en el estado de Hidalgo, a efecto de obtener el abasto para surtir los expendios en la localidad capitalina guanajuatense.
INCAPACIDAD
Los automovilistas coincidieron y lamentaron “padecer tal situación para la movilización de sus unidades y transportase, la cual no provocaron y que por ninguna razón se justifica el desabasto que ha alcanzado niveles inesperados y totalmente desproporcionados, que afecta incluso el desarrollo económico”.
Además, también coincidieron en señalar que ninguna instancia de los tres niveles de gobierno –Federal, Estatal y Municipal-, “son capaces de atender y resolver la problemática social, sino que se echan la culpa unos a otros”.
Dijeron que lo anterior “demuestra a todas luces la incapacidad de los servidores públicos, a cualquier nivel, al estar más preocupados por sus propios intereses políticos y celebrar sus reuniones de trabajo infructíferas, para quedarse cruzados de brazos y solamente salir al paso con hacer poses y declaraciones mediáticas, para externar más promesas, que tampoco cumplen y no dan respuestas claras y efectivas a los padecimientos y reclamos constantes que se les hace notar por parte de la población afectada”.




