El Día del Padre es este domingo, y todos los comerciantes de León esperan buenas ventas después de los aciagos tiempos de pandemia. Los cantineros no son la excepción. Al respecto, Javier Quiroga López, presidente estatal de bares y cantinas, espera que la situación mejore de manera considerable.
Quiroga señaló que se busca que sus establecimientos sean un lugar de festejo, donde se ofrezca su gastronomía clásica, y eso les ha logrado que la gente los vea como una alternativa de festejo. Por ese motivo, se espera un repunte contra un domingo convencional de un 25% de ventas.
Lo que se ofrecerá será, por ser Día del Padre (pues muchos de sus clientes son papás), que inviten a los familiares a festejar en los establecimientos de cantinas, a disfrutar botanas. “Ya estamos preparados con una bebida de cortesía y festejo para cada padre”, dijo Quiroga.
Por otro lado, Quiroga habló respecto a la recuperación económica de los cantineros y sus negocios, así como la posible recuperación: “Nosotros fuimos los primeros en cerrar, y los últimos en abrir. Fueron prácticamente catorce meses cerrados”, recordó Quiroga sobre la situación de hace un año, cuando las autoridades exigieron a diversos comerciantes cerrar sus negocios. Al darse cuenta que recuperar las ganancias era muy difícil, decidieron que había que asimilar que se tenía que perdurar, y estar en la actividad.
Por ello, ahora, con el constante cambio de semáforo, del fatal rojo al actual amarillo, se tiene muy en cuenta que lo que se busca es estar en la actividad, y con las etapas de cambio de semáforo, que les permite tener un aforo del 75%, lo que se busca, más que nada, es un punto de equilibrio.
El empresario expuso: “Esto nos implica que lo que buscamos es el punto de equilibrio. La actividad que queremos es trabajar, que nuestros ingresos sean iguales a nuestros gastos. Venimos de una situación muy compleja: el 90% de nuestros establecimientos son rentados, tras 14 meses pagando la renta, muchos de los compañeros tuvieron que deshacerse de su patrimonio, para así poder sobrevivir. En este momento, puedo decir que buscamos un punto de equilibrio, con la finalidad de que no tengamos pérdidas, lo que ya es una ganancia”.
Por eso, festividades como lo fue el Día de la Madre, o el Día del Padre (que no tiene la misma cantidad de aforo que el primero mencionado) permiten que los cantineros se vayan integrando a través de la actividad comercial, que mucha falta les hacía.
“Vamos recuperando la actividad comercial, con la finalidad de ofrecer nuestros servicios y que podamos, en el tiempo, poder fortalecer la apertura y seguir permaneciendo”, concluyó.




