domingo, agosto 30, 2026
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De candidatos y decisiones…. Hay tantas cosas de qué escribir.

Los comentarios que recibo, tanto de lectores como de mis hijos son importantes.
Muchas veces me han dicho que comentar de política resulta complejo. El motivo es muy simple: hay diversos modos de pensar. No todos lo analizan desde un punto de vista compartido. Tenemos nuestros puntos de vista y son tan diversos, como arena en el mar. No obstante, en algo podremos coincidir.
Busco participar y dejar huella. Si no por mis acciones, por lo menos en forma escrita ya que al morir pueden suceder dos cosas. Que nos olviden con el tiempo, o que nos recuerden porque, bien o mal, dejamos un legado patente.
Las palabras se las lleva el viento, lo escrito puede permanecer. Quizás en el panteón de los escritos olvidados y alguien después de algún tiempo, al pasar lea en algunas lapidas los epitafios de esos escritos y memorias que pudieran dar una idea del pensamiento del autor.
Nadie es perfecto.
Somos una especie que hemos evolucionado. Dos por ciento nos separa, del ADN, de nuestros primos más cercanos: los chimpancés.
Los seres humanos aunque compartimos la misma genética, considerados como seres racionales, seguimos actuando por impulso.
No utilizamos esa parte del cerebro que nos hace razonar, la neo-corteza, dejando que nuestro complejo R (Teoría del cerebro triúnico- Paul Maclean), para disimular el nombre –aparentemente- ridículo, llamado cerebro reptiliano, tome el control de nuestros actos, pensamientos y palabras.
En el sexo masculino el enfrentamiento, la guerra, la demostración de poder son tributos que continúan prevaleciendo para intimidar a los demás. El sentimiento, la aparente debilidad, la ambigüedad, es la fortaleza de la mujer, para ejercer control. Los matices que de ellos emanan para constituir la base del comportamiento del ser humano.

Lograr un consenso global del pensamiento es como mezclar el idioma chino, vasco, turco y desarrollar otra forma de comunicación. Tal vez después de mucho podremos conseguir que se asimile y prevalezca. Nada es imposible.
Así es nuestra participación en la sociedad, hablamos el mismo idioma, el español. Entender y dar sentido exacto a las palabras es mucho más difícil, pues se tropieza con la interpretación individual -personal- en su entonación, puntuación y expresión. La clave podría radicar en el lenguaje no hablado o escrito que también forma parte de la comunicación. El lenguaje corporal.
Hoy en México hemos vivido bajo una niebla que impide observar con claridad el desarrollo del tejido social.
No ha sido incitada por un evento sobrenatural. Por el contrario, es desplegada por cada uno de nosotros que, como buenos mexicanos, provocamos al expresar las quejas constantes que como vaho se condensan en el ambiente impidiendo una visualización correcta.
Nuestro pensamiento nos impide participar.
Evitamos el compromiso con los demás, permanecemos en la individualidad y nos movemos en grupo como animales de juguete en el carrusel sobre una plataforma giratoria, dando vueltas y vueltas y vueltas….mientras que el que mueve la maquinaria del tiovivo decide el tiempo.
Hoy ya sabemos que se decidió. La niebla, un poco con el calor de los espectadores, parece que se disipa y que se vislumbra a lo lejos un paisaje aun no completo…..
Podremos calcular el resultado.
Hablar de política es formar parte de la historia, entenderla es complicado.
Solo criticar, hablar sin tener evidencia solida de algún concepto, con menosprecio de las personas es algo común entre nosotros, digamos es el poder sobre un ladrillo.
México necesita un cambio. En este momento ni tu ni yo podremos hacer la diferencia ya que no contamos con las bases, organización ni conocimientos para poder constituir un Gobierno diferente. Padecemos de “menoridea”, es decir: no tenemos la menor idea de cómo transformar este país, no obstante somos “expertos comentaristas”.
La medicina actual se basa en evidencias (Gordon Guyat) y grados de recomendación. La MBE (Medicina Basada en Evidencias) es la utilización consciente, explícita y juiciosa de la mejor evidencia clínica disponible para tomar decisiones sobre el cuidado de los pacientes individuales”.
En función del rigor científico del diseño de los estudios, pueden construirse escalas de clasificación jerárquica de la evidencia, a partir de las cuales se establecen recomendaciones respecto a la adopción de un determinado procedimiento médico o intervención sanitaria.
Esto perfectamente se puede establecer en la política, la sociedad, en lo personal y en la elección de los mejores candidatos.
Podremos hacer una aportación adecuada mediante el respeto por los demás, evitando los prejuicios, estereotipos, el chisme, la meritocracia y la corrupción que tanto daño produce. Si crees que tu candidato es el mejor, no porque él lo diga, demuéstralo con hechos y evidencias. Lo mismo sucede a la inversa.
Para tomar decisiones debemos tener información precisa y objetiva.

¡Escúchalo Juan para que me entienda Pedro!

¡Hasta la próxima!

Comentarios: dr_rethcuel@yahoo.com

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