jueves, agosto 27, 2026
InicioColumnasCAFÉ CON PIQUETE

CAFÉ CON PIQUETE

COMITÉ DE ADQUISICIONES, ¿EL TALÓN DE AQUILES?

Una tras otra.

Otro cierre del año y una vez más el Comité de Adquisiciones del Ayuntamiento leonés salta al escenario mediático por su tortuguismo para etiquetar recursos federales (Fortaseg).

Se trata de una historia recurrente que se escribe –principalmente- en diciembre, cuando el Ayuntamiento tiene que liberar todos los requisitos para la asignación.

Igual que en los últimos cuatro años,  “el comité” subió a la mesa el asunto de la adquisición de 300 chalecos balísticos con un recurso de seis millones de pesos.

Ocurre que la programación de la compra fue hecha desde marzo por parte del ex director de Policía, José Carlos Ramos Ramos, pero de manera inexplicable, los ediles se durmieron en sus “laureles” durante la mayor parte del año.

Y, bueno, vino un reproche: en plena sesión edilicia, el secretario de Seguridad Pública de León, Mario Bravo Arrona, responsabilizó al Comité de Adquisiciones, así como al área de Servicios Generales.

Y sí, no es el primer cierre de ejercicio que los ediles y representantes ciudadanos hacen peripecias para solventar en tiempo y forma los requisitos que exige la Federación.

Algo tiene que hacer el alcalde Héctor López Santillana para exigir disciplina y prontitud en el desahogo de los dictámenes y en los requisitos para etiquetar recursos federales.

No es posible que en temas prioritarios, como seguridad pública, exista el riesgo de perder chalecos balísticos por la excesiva burocracia que impide cumplir a tiempo.

El acabose.

VIOLENCIA EN GUANAJUATO,  ENTRE DIMES Y DIRETES

¿No han entendido?

La seguridad pública es un tema común, con prioridad social, no un botín político.

Guanajuato vive un escenario de aguda violencia, sin precedentes.

Con todo y la necesidad de unir fuerzas y esfuerzos, los actores del gobierno parecen increpar a sus respectivos contrincantes con un desplante de “bíceps” político.

Ocurrió en la presente semana: El secretario de Seguridad Pública Federal, Alfonso Durazo, reprochó al gobernador Diego Sinhue Rodríguez Vallejo su inasistencia a las reuniones de seguridad.

A su vez, el mandatario guanajuatense se enganchó y aceptó: “No he ido, ni iré a esas reuniones de seguridad”.

El incidente mediático entre ambos actores fue calificado por las redes sociales como “desafortunado” y, por supuesto, innecesario.

Mientras los funcionarios (federal y estatal) buscaban forma y fondo para responder desde matices políticos, un enfrentamiento entre soldados y policías ocurría en Irapuato con saldo de siete muertos –uno de ellos un elemento de la Guardia Nacional-.

Otros casos de violencia continuaron en la entidad, como ocurrió el homicidio del director de la Policía Preventiva de Acámbaro, quien fue baleado frente a su domicilio.

Lamentable, sí, que los dos órdenes de gobierno no coincidan en el tema prioritario de seguridad pública. La ciudadanía exige la unión de fuerzas, estrategias comunes y garantías de paz social.

Por eso, el desgaste de funcionarios que se enfrascan en dimes y diretes en medio de la realidad de la desatada violencia, resulta lamentable.

Muy lamentable, sí, de una y de otra parte.

LA TRISTE HISTORIA DE LA PERCEPCIÓN CIUDADANA

Resultase que hoy día los ciudadanos están obligados a entender conceptos y terminología oficial.

No es lo mismo “índice” que “incidencia” (dicen las autoridades de seguridad a la población).

Por eso el índice delictivo “es uno”, y la incidencia delictiva “es otra”.

Hoy día, las autoridades parecen más preocupadas en demostrar que la percepción de seguridad tiene una tendencia porcentual a la mejoría.

Por eso el empeño de mostrar y demostrar “datos duros” a la población, como reveló la Encuesta de Victimización y Percepción de Inseguridad presentada a los medios de comunicación el miércoles pasados.

Las autoridades municipales hicieron desfilar números en aras de demostrar tendencias a la baja en materia de percepción de inseguridad.

Bueno, no está mal la selva de números, que al final son indicadores de medición.

Lo cierto es que “Juan Pueblo” parece indiferente ante esquemas porcentuales y tampoco se esmera en aprender la diferencia entre índice e incidencia.

De aquí que la danza de los números oficiales no es otra cosa que un camuflaje mal planteado ante la realidad que viven y reviven los leoneses en materia de seguridad ciudadana.

La seguridad aparece del color del cristal con que se mira.

MULTAS DE TRÁNSITO, DE LÁGRIMAS Y DE RISAS

¿Son, o no son recaudatorias las multas de Tránsito Municipal?

La respuesta es relativa.

En León, no es nada fácil el desembolso para pagar una infracción de tránsito.

Las multas oscilan desde los 500 hasta los 4 mil pesos (promedio) y representan una de las tarifas más altas del país como una medida correctiva para los infractores.

Lo más afortunados permutan el pago económico por una labor social que se extiende en el tiempo y en la forma que condiciona la autoridad municipal. No hay complacencias.

Otros ciudadanos deben de pasar horas de arresto de 20 a 36 horas. Un “torito” difícil de torear.

Desembolso, trabajo social y arresto, ¿son ejemplares sanciones?

Otra vez la respuesta es relativa.

Lo cierto es que, las quejas ciudadanas tienden a aumentar.

Un ejemplo alude a los criterios para sancionar a automovilistas que se estacionan en lugares para personas discapacitadas, o de ascenso y descenso.

Hay conductores que cuidan y atienden a adultos mayores o con alguna limitación física. Pero no tienen “tolerancia” para usar el cajón especial, no sin el “candado” oficial.

Este carácter relativo es aprovechado por agentes de Tránsito Municipal que se avivan para hacer una “cacería” de furtivos infractores. “No tiene candado, va la multa”.

La multa alcanza los 2 mil 500 pesos, tanto para estacionamiento indebido en cajones exclusivos para discapacitados, como para cajones de ascenso y descenso.

Se acepta, sí, hay que respetar el reglamento. Pero no hay criterios equilibrados para su cumplimiento.

Voces ciudadanas lamentan que el trámite del permiso de un candado sea burocrático y que las emergencias para la movilidad de discapacitados no tengan tolerancia por parte de los agentes.

Adicional, si una multa se desea pagar con trabajo social, hay “imposiciones” de días, horarios y actividades. “Entonces, ¿cuándo?, ¿cómo?”, son preguntas ciudadanas.

Mientras son “peras o manzanas”, los ciudadanos optan por el desembolso y las arcas municipales se robustecen.

Éste es sólo un ejemplo. Cada tipo de infracción tiene su propia arista: conducción con alcohol, exceso de velocidad, invasión de pintas de “cebra” (que ni se ven), uso de carril exclusivo, etc., etc.

Los conductores cuentan una historia de “risas” al justificar que no cometieron la infracción.

Luego viene la historia de lágrimas: A pagar, no queda otra ante un reglamento que tiene contra la pared a los infractores, sin tribunal de objeciones.

EL GOL, EL ERROR, LA FIGURA Y EL OSO

A continuación el retrato de la semana expresado en términos de futbol.

EL GOL: El anotado por los concesionarios de espacios comerciales en plena Zona Peatonal del Centro de la ciudad, desde oferentes ocasionales, hasta permisos “especiales” para instalar carpas de lucrativos negocios en temporada navideña.

EL ERROR: Del Comité de Adquisiciones y del área de Servicios Generales ante su pasividad para cumplir los requisitos que permitan etiquetar recursos Fortaseg en forma oportuna. Al cierre del año se intentan rescatar seis millones de pesos para la compra de chalecos balísticos.

LA FIGURA: La nevada registrada en la sierra de Xichú como parte de las primeras “heladas” de la presente temporada invernal.

EL OSO: Del Sistema PagoBús, que ayer mantuvo cerradas sus oficinas de la zona centro, sin previo aviso al público. Esta Redacción recibió quejas de parte de usuarios, principalmente de la tercera edad.

Y EL PIQUETE PARA EL CAFÉ

Van las siguientes coloquiales frases con mucha sabiduría popular. Tómelo con buen humor.

– Y tú, ¿qué te pusiste para Navidad? Me contestó: “Gordo”.

– Ya trabaja de mesero y es muy profesional, dice que el cliente siempre tiene la razón… hasta que deja de dar propina.

– Es mejor sonreír hoy que hay sol, porque mañana puedo estar chimuelo.

– Creo que no soy muy social, me invitaron a la fiesta, porque sabían que no podía ir.

– Y en los intercambios de regalos nunca estamos conformes porque creemos que siempre recibimos el más barato, ¿a poco no?

RELATED ARTICLES

LAS MASCOTAS DEL CRIMEN

Club León de Futbol

- Advertisment -

Most Popular