‘RING’ EN LA SALA DE CABILDOS, LA OTRA HISTORIA
– La Sala de Cabildos de la casa municipal de León sumó otra historia -de histeria- para contar en la posteridad.
Aquella mañana del jueves 23 de noviembre, los rostros exhibidos en el mural de retratos de exediles fueron mudos testigos de un cuadrilátero de pugilismo político.
El tintinar de la campana marcó el inicio de la sesión ordinaria del Ayuntamiento y pareció el sonido de arranque de un primer “round” de una “pelea” pactada a cinco rounds (cinco horas).
Sin réferi y sin “fair play”, los contendientes tomaron posiciones antes “de subir” la propuesta de sanción de suspender un año de actividades públicas a once exservidores públicos que participaron en la elaboración de las bases de la licitación del servicio de basura en el 2014.
Vino el segundo “round”. La exalcaldesa Bárbara Botello entró a la “arena” para tomar posición en las sillas “de ring”, seguida de su séquito priista.
Los contendientes, PAN, PRI y PVEM midieron sus fuerzas con la exposición de argumentos jurídicos para lanzar “ganchos al hígado” que buscaban la parte vulnerable de su rival.
Las hostilidades siguieron su cauce durante cerca de tres horas, hasta que finalmente se tomó la decisión técnica que alzó la mano con guante azul, luego del conteo de once votos a favor y tres en contra que avalaron la sanción a los exfuncionarios.
Hubo gritos desde el público, como cuando la exalcaldesa interrumpió al síndico Carlos Medina Plascencia, quien disertaba sobre el tema de la reputación de las personas. Botello exclamó: “Fobaproa”, moción que motivó al síndico Medina pedir respeto.
Lo que siguió fueron escenarios, no de historia edilicia, sino de histeria social, ante la pasarela del pugilismo político que distó mucho de una unión de fuerzas para el trabajo a favor de la sociedad leonesa.
Desde un lugar remoto, físicamente, hubo voces de ciudadanos que reprobaron el “numerito” edilicio porque León está inmerso en la violencia y en escenarios de inseguridad pública. Hay otros asuntos más importantes por atender.
Fue un escenario de pena ajena para leoneses que hoy aprovechan su voz en las redes sociales para reprobar a sus representantes edilicios.
¡Vaya reprobable show!
¿“JARDINES COLGANTES” EN EDIFICIOS HISTÓRICOS?
No, no son “jardines colgantes”
Ni “florece” la obra de Luis Long en pleno 2017.
Tampoco son ornatos intencionales “de Navidad”.
Se trata de follaje que crece entre los muros de las fachadas de varios edificios históricos que reflejan el abandono de sus propietarios y del Instituto Nacional de Antropología e Historia.
Un ejemplo es la marquesina de la “Casa Madrazo” en su fachada lateral (por calle 5 de Mayo), donde creció un “arbolito” entre los recovecos de las canteras.
Allá en el incipiente siglo XX, el acaudalado comerciante Ignacio Madrazo encomendó la construcción del edificio al arquitecto Long para ocupar el más grande centro comercial de la época, así como dos casas-habitación en su parte alta.
El edificio fue concluido en el año de 1907 y ocupó el establecimiento comercial de la familia Madrazo, luego se transformó en “Las Fábricas de Francia”, una de las tiendas más emblemáticas de principios de siglo.
Pero han pasado 110 años y, a pesar de que el edificio se considera una joya arquitectónica, el INAH ha olvidado su rescate como inmueble catalogado.
Así es que, el célebre Long hoy “ve florecer” su legado arquitectónico. Pero no por su trascendencia histórica, sino por falta de mantenimiento que deriva en la germinación de yerba y follaje que, entre bromas de ciudadanos, son calificados como “Los Jardines Colgantes de Babilonia”.
Y no, en León esos “jardines” no son una maravilla, es una pena que los edificios históricos de la ciudad reflejen sus miserias acumuladas en el tiempo, sin programas especializados para su rehabilitación.
¿Quién?
SU MAJESTAD EL CLUB LEÓN
Durante décadas, los leoneses han pagado “los platos rotos” al Club León.
En el transcurso de los últimos 30 años de su historia, el Estadio León ha sido usufructuado al “capricho” de los directivos en turno.
Y sí, será justo exonerar a los impulsores de su construcción, así como a los directivos que en sus primeras dos décadas de vida no solo administraron, sino que aportaron recursos “de su bolsa” a favor del equipo y del estadio.
Pero entre el “ir y venir” de directivos, el estadio y el Club han tenido etapas inequitativas en la aportación de ambas partes. Veamos:
Hace unos seis años, el gobierno municipal pagó por más de 30 mil butacas para sus tribunas e invirtió más de 6 millones de pesos para asfaltar el área del estacionamiento -que por cierto hoy acusa un total deterioro-.
Después vino la disputa de sus derechos del estadio luego que un tribunal resolvió a favor de exdirectivos que reclaman los derechos “de propiedad”. Hoy, sigue latente el litigio y se encuentra en la cancha de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
El “manoteo” llegó a tal nivel que alguna vez hubo temor ciudadano por la posible pérdida de los emblemas del equipo León como son: el escudo, franquicia y colores.
Y en tiempos actuales persiste la aparente inequidad entre la aportación del Club con los apoyos que le ofrece el Gobierno Municipal, como ahora se discute en el Ayuntamiento la “condonación” de ocho millones de pesos por concepto de servicios extraordinarios de vigilancia a favor del Club.
Los regidores de oposición consideran que el convenio tiene inconsistencias, y por tanto, no justifica la poca aportación “del Club” que está obligado a participar en programas de prevención del delito y a fungir como un líder para niños y jóvenes.
Durante años ha sido un trato excelente del Ayuntamiento para “su majestad” el Club León
Y, ¿de allá para acá?
NINGUNA OBRA “SOBRA”, PERO…
La ciudad está en obra.
Los gobiernos estatal y municipal hacen el “uno-dos” para intervenir bulevares que son re pavimentados y con trabajos complementarios de SAPAL.
La obra ha bloqueado parcialmente las vialidades de León que se han transformado en una zona de caos vehicular como se refleja en los bulevares Hidalgo, Mariano Escobedo y Miguel de Cervantes Saavedra.
Por supuesto, toda obra causa molestias, pero de acuerdo al sentir de los ciudadanos, muchas de ellas, “ya se pasaron de tueste”.
Ejemplifican el caso del Bulevar Hidalgo, en donde el sistema de intervención fue por bloques de carril, concepto que ha sido causa de continuos bloqueos vehiculares.
La obra del bulevar Mariano Escobedo es una de las más complicadas por la longitud del bulevar con más de 11 kilómetros y que ahora, sigue la intervención a la altura el Hospital Materno Infantil, al sur-poniente de la ciudad.
Los paraderos del SIT sobre el bulevar Hidalgo, incluida la micro estación de Talabarteros, hoy se encuentran sin conclusión debido a la falta de cumplimiento de una de las constructoras.
¿Vale la pena esperar?
Por supuesto. El bulevar Hidalgo no tenía una intervención integral desde hace más de cuarenta años. Ahora, con pavimento de concreto hidráulico, podría alcanzar una vida de más de treinta años, como lo informó el director de Obra Pública, Carlos Cortés.
Otros bulevares volverán “a nacer”, porque León es una ciudad que requiere de vialidades integrales, no más “bacheo”, sino trabajo integral.
Entonces, los ciudadanos han sido pacientes, solo falta esperar que las autoridades de obra pública no sean complacientes con los contratistas incumplidos, como ocurre en los paraderos del bulevar Hidalgo.
Manos a la obra.
EL GOL, EL ERROR, LA FIGURA Y EL OSO
A continuación el retrato de la semana expresado en términos de fútbol.
El gol: El anotado por los leoneses que reprobaron el “numerito” político que el jueves pasado retumbó en los muros e la Sala de Cabildos escenificado por regidores y síndicos de las tres fracciones políticas que integran el Ayuntamiento. “El acabose”.
El error: De las autoridades el Instituto Nacional de Antropología e Historia al omitir supervisar el estado físico de varios inmuebles históricos de León, uno de ellos la “Casa Madrazo”, en cuya marquesina ha crecido follaje que deterioran la cantera.
La figura: El equipo de futbol León que hoy define su pase a la siguiente ronda de la liguilla ante los Tigres de Nuevo León. Ambos, rugen al parejo.
El oso: De las tres fracciones políticas que conforman el ayuntamiento leonés que protagonizaron un desfiguro edilicio el pasado jueves al trascender en la opinión pública con su rebatiña política, lejos, muy lejos del trabajo a favor de la ciudadanía leonesa hoy inmersa en un clima de inseguridad pública.
Y EL PIQUETE PARA EL CAFÉ
Van las siguientes frases escuchadas de manera ocasional para un buen fin de semana. Tómelo con buenos humos.
– ¿Tienes problemas para dejar el alcohol? Aquí te va un buen consejo, déjalo en mi casa.
– Si escucho que es imposible, es la voz del orgullo; si escucho que es arriesgado, es la voz de la experiencia; y si me dicen “ponte a estudiar”, es la voz de mi mamá.
– Yo, ¿inmaduro? Órale, no te invitaré a mi fiesta donde habrá piñata.
Sí, un ladrón entró a mi casa buscando dinero… pues nos pusimos a buscarlo los dos.




