Cada día más personas se suman al gremio de los pepenadores que buscan entre “la basura que no es basura” el sustento personal o familiar, durante el día o la noche en las bolsas o contenedores de desperdicios que saca la gente de sus casas, comercios o micros y pequeñas empresas de la ciudad de León, antes de que pasen los camiones recolectores.
Obligados por la crisis económica, el desempleo, la falta de oportunidades y apoyos para su desarrollo integral, las personas recorren diario las calles para rescatar envases de plástico o Pet, cartón, desechos de madera, zapatos viejos, ropa usada, papel periódico, diversos aparatos eléctricos descompuestos, planchas, licuadoras, recipientes metálicos, juguetes rotos, etc.
Hasta tortillas duras, bolillos, botellas de refresco con algo de contenido y residuos de comida que se puede reutilizar o consumir, es frecuente ver personas de todas las edades, que buscan en los contenedores, incluso, de la zona centro, o en alrededores de mercados públicos y comercios de alimentos.
No existe un padrón de pepenadores, o de personas que rescatan residuos de materiales reciclables de las bolsas de basura o de los contenedores, ni se puede calcular porque cada día surgen más que se integran a este subsector de la actividad productiva, o marginal de la sociedad.
El gobierno municipal, a través del Sistema Integral de Aseo Público (SIAP), tiene un registro de pepenadores, con credencial de 1 mil 129 que integran una Red de Recuperadores Urbanos, con el objetivo de dignificar su trabajo con los ciudadanos y capacitarlos, para evitar romper las bolsas de los vecinos.
Los recuperadores urbanos con credencial del municipio cuentan con un chaleco y gorra verde para que la ciudadanía los identifique.
Sin embargo, hay una gran resistencia, muchos no se quieren registrar, por desconfianza o desconocimiento del programa municipal, o por temor a que les quiten su material reciclable rescatado de la basura que para ellos no es basura, sino una oportunidad de llevarlos a vender a las empresas recicladoras, para ganarse “el pan de cada día”.
Hay familias enteras, como la de Don Herminio Hernández, que, junto con dos hijos, una hija, y en ocasiones su esposa, recorren las calles con un carrito triciclo para rescatar todo tipo de desechos reciclables de las bolsas de basura que saca la gente de sus casas y que en algunos negocios y tiendas ya les tienen listos envases, cajas de cartón, de tablas, entre otros residuos, en San Felipe de Jesús y otras colonias aledañas.
El SIAP cuenta también con 234 fraccionamiento inscritos en el programa de control de acceso para regular la recolección de residuos urbanos aprovechables como Pet, cartón, aluminio, plástico, vidrio.
Indicó que tan solo, el año pasado, con la participación ciudadana, se logró el acopio de 341 mil 306 kilos de materiales reciclables.
En los meses de noviembre y diciembre realizó el intercambio de Nochebuenas en maceta por material aprovechable, programa que resultó un éxito al entregar más de 3 mil plantas con un acopio de 11 mil 792 kilos de residuos.
Resaltó que el propósito es mejorar el entorno ambiental y reducir el ingreso de residuos reciclables en el relleno sanitario, como una de las principales acciones de la presente administración municipal.
Para avanzar más rápido en la cultura de separación de la basura o desechos orgánicos e inorgánicos, desde las casas, comercios e industria, hace falta intensificar campañas de orientación, motivación para crear conciencia, dijo el ambientalista y dirigente de la asociación Fuerte de Acción Ciudadana (FAC), Juan García Hurtado.
Una motivación, podría ser, el intercambio de material reciclable por algún beneficio que otorgue el gobierno municipal a través del SIAP a la gente que realice la separación y el acopio en bolsas, o que la gente las lleve a vender a las empresas recicladoras reconocidas, indicó.
O también, es preferible, que el SIAP intensifique la recolección de aparatos electrodomésticos viejos como refrigeradores, lavadoras, televisores, muebles, fierros viejos, para que obtenga algún beneficio para el DIF, en lugar de que la gente los venda a 50 pesos a empresarios de recicladoras que pasan en camionetas anunciado que compra “fierros viejos”, refirió.




