Los Bravos de León no ven una buena en el inicio de su temporada, pues cuando no es el clima que les impide terminar su juego o un cierre defectuoso que les cuesta un descalabro, es el jueceo el que les pasa factura.
El ampáyer principal José del Puerto se convirtió ayer en el villano de Bravos, al validar un controversial cuadrangular de Emmanuel Ávila en el quinto rollo con Daniel Jiménez en base, en una bola que no se aclaró si salió por terreno bueno.
Era la quinta entrada cuando Ávila pegó lo que parecía ser un batazo de foul al jardín derecho, sin embargo, ni Del Puerto ni el juez de primera base marcaron el hecho en jugada que se fue a la revisión.
Tras ella, se mantuvo como un palo para la calle, lo que molestó a todo el equipo de León, principalmente a su mánager Luis Carlos Rivera, quien se fue expulsado por severos reclamos.
Para los asistentes al Estadio Domingo Santana la bola pasó por varios metros fuera de la zona de jonrón, sin embargo, las tomas de televisión no arrojaron tampoco claridad al respecto.
Al final, Bravos no pudo anotar carrera y perdió el juego 4-0 ante Los Pingos, que también se llevaron la serie, sin perder la costumbre de un mal picheo leonés en la novena, ahora cortesía del recién llegado Tony Amezcua.
El lanzador recibió imparables productores de Iván Terrazas para la tercera anotación de Alexei Ramírez; Daniel Jiménez empujó al última de David Vidal.
León se fue en blanco con mala noche de sus mejores hombres en ofensiva, siendo Brandon Macías el más incisivo (de 3, 2).
La victoria de serpentinero se la adjudicó el relevista Jesús Anguamea, mientras derrota le correspondió a Alejandro Soto por el polémico cuadrangular, aunque trabajó 5 entradas en que permitió 3 hits y dio 4 ponches.
Bravos cerrará su semana desde hoy recibiendo a Pericos de Puebla (1-2) en serie de 3 juegos pactada a las 19:15 horas, con el regreso a la lomita de Wálter Silva, que se enfrentará a Benny Suárez, por la novena poblana.




