A diferencia de otras presas de la ciudad de León, el Ojo de Agua no está demasiado seco. Sin embargo, la zona es, desde hace tiempo, un lugar donde abunda la inseguridad y la vigilancia no es constante.
La presa del Ojo de Agua se encuentra en el norte de la ciudad, por el bulevar Hilario Medina. A simple vista luce como un sitio hermoso para pescar, tener un día de campo, realizar ciclismo de montaña o simplemente pasar el rato. Sin embargo, a altas horas de la noche no siempre es recomendable andar por la zona, tal como aconsejan algunos de los vecinos del lugar.
“Aquí el agua se ha mantenido más o menos”, dice Luis Gómez, quien se dedica al aseo público “pero tenemos otras cosas de qué preocuparnos, como los robos o los asaltos. Es una cosa por otra. “Por la mañana y la tarde se ve muy bonito y hasta tranquilo, pero ya de noche esto se convierte en una boca del lobo”.
Los caminos que conducen al Ojo de Agua también son otros de los lugares donde la delincuencia comienza a hacer de las suyas, robando y asaltando. Así lo señala Ana María Fernández, quien tiene una tienda de abarrotes en la zona: “en estos tiempos ya es inseguro donde sea. En cualquier parte te asaltan, pero aquí hay que andarse con cuidado”.




