El puente largo volvió a traer una ligera calma a la ciudad de León en su movilidad, sin embargo, los centros comerciales, el corredor Madero, las plazas y jardines públicos fueron tomados por los leoneses, quienes al no salir de vacaciones, aprovecharon los espacios que ofrece la ciudad.
Como ya es una costumbre y por su dinamismo, desde el viernes por la noche el Centro Histórico lució con gran movilidad de personas, sobre todo familias que aprovecharon la exposición de la tradicional Feria del Alfeñique para llevar a sus hijos a vivir las tradiciones del Día de Muertos en México.
Sin embargo, nuevamente se observó que el espacio quedó demasiado chico a los comerciantes y sus pequeños puestos fueron abarrotados, ocasionando que se perdiera la sana distancia, además de que muchas familias no respetan el uso del cubrebocas en los espacios al aire libre.
En lo que respecta a los puestos fijos, la mayoría exigen a sus clientes el uso del cubrebocas, no obstante, cuando los ciudadanos entran a los espacios de alimentos, en la mayoría de las ocasiones llegan sin el cubrebocas.
Los jóvenes tomaron la Madero desde el viernes y la afluencia de personas en los antros y restaurantes fue fluida.
Para el sábado, la ciudad se mostró con menor movilidad de autos, mientras que por la tarde, las familias aprovecharon para salir a disfrutar de las plazas privadas y los jardines públicos.
Asimismo, debido a que la pandemia impidió que durante seis meses se organizarán eventos religiosos y sociales, desde octubre la mayor parte de las iglesias han realizado bodas y bautismos durante sábados y domingos, y este fin de semana no fue la excepción.
Debido a la gran movilidad de personas por el Día de Muertos, la autoridad cerró los panteones este fin de semana y para este domingo la Feria del Alfeñique concluirá sus actividades.




