Las amas de casa aprovechan las ofertas para hacer rendir la economía en el hogar.
Hace un mes la canasta básica registró un incremento de un 20 por ciento; sin embargo, en los hogares mexicanos las administradoras del hogar ya no saben qué hacer por los bajos salarios.
Los aumentos han sido casi generalizados en todos los productos de alto consumo en los hogares, rebasando por mucho el incremento salarial autorizado a finales del 2017 para entrar en vigor el primer día del 2018.
Las primeras en notarlo fueron las amas de casa, pues a diario detectan variables en frutas, verduras, huevo, leguminosas, pan, leche, por supuesto en los refrescos y hasta el alimento para las mascotas.
En el caso de la carne, el precio por kilo está por los suelos, pues en promedio la de res se vende entre 130 y 150 pesos por kilo, por lo que su consumo es un lujo para las familias con más bajos ingresos.
Las variaciones en los costos son consecuencia de los constantes aumentos en las gasolinas, aunque algunos comerciantes han aprovechado la situación para incrementar algunos productos de primera necesidad en los hogares.
Ante la carestía, los mexicanos se han pronunciado por el irrisorio aumento al salario mínimo, el cual no alcanza ni para comprar un kilogramo de tortillas, el cual en algunos negocios se ofrece hasta en 16 pesos.
Lo peor del caso es que siguen los incrementos en los precios de los productos de la canasta básica, por lo que las amas de casa a diario buscan dónde poder comprar un poco más barato.
FRUTA Y VERDURA
Las jefas del hogar prefieren realizar sus compras en los mercados de la ciudad, a fin de encontrar la fruta y verdura más barata, pero además fresca.
“Llevamos fruta, la que está más barata porque es de temporada, como lo es la naranja que se vende a 8 o 10 pesos el kilogramo, mango que se ofrece a 15 pesos, plátano que se vende hasta los 7 pesos”, refirió Ana Calvillo.
El jitomate y el limón que estaban por las nubes ya bajaron y ahora se ofrece a 10 pesos el kilogramo, en tanto el limón pasó de los 60 pesos a los 15 pesos.
“Yo veo lo que está más barato y me lo llevo, en el mercado siempre se ofrece fruta que ya está madura a bajos costos, por lo que aprovechamos para llevar, lo mismo pasa con la verdura, hay que comprar lo de temporada”, manifestó Antonia Sánchez.




