
Víctor Hugo Pérez Rojas, Director Nacional de Operaciones de Leche, firmó un convenio que busca difundir los beneficios del programa de abasto social de leche para el bienestar del Gobierno de México.
En Guanajuato, el programa antes Liconsa, tiene más de 250 lecherías en los 46 municipios, con 350 mil beneficiarios y tres centros de acopio operando para ayudar al sector lechero guanajuatense.
En el país los centros de acopio suman 54 en 14 entidades federativas, además de 11 plantas industriales de leche, entre ellas en la zona metropolitana de la Ciudad de México, en Tláhuac, en Tlalnepantla, en el Valle de Toluca, en Jalisco, en Tlaxcala, en Michoacán, en Oaxaca, en Veracruz, Colima y Querétaro.
A ellas se suma la planta que inauguró el mes pasado la presidenta Claudia Sheinbaum en Campeche, y una próxima en Michoacán.
La población objetivo son niños, niñas, adolescentes, adultos mayores, mujeres embarazadas y en lactancia, personas con discapacidad o con enfermedades crónicas.
También tiene abierto la opción para que pequeños productores se integren a un padrón nacional como proveedores, en el que ya están inscritos 3 mil 80 productores 144 de ellos en Guanajuato.
A los tres centros de acopio (ubicados en Juventino Rosas, San Felipe y Valle de Santiago) los productores llevan su leche y cada ocho días se les paga un precio de garantía de $11.50 pesos, un precio preferencial como uno de los mejor pagados.
La meta, explicó el funcionario, es llegar a los 10 millones de beneficiarios y a un promedio de 5 mil productores en 2030 (250 en Guanajuato).
La Leche para el Bienestar combate el hambre y la pobreza con un precio de $7.50 para el beneficiario.
Como el quinto productor nacional de leche bovina, Guanajuato tiene potencial para crecer como proveedor con centros de acopio municipios como Guanajuato, Juventino Rosas, San Felipe y Valle de Santiago.




