domingo, agosto 30, 2026
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¿Alternancia?

Ya estamos a punto de iniciar la carrera.

Los cronómetros se encuentran perfectamente sincronizados. La mano que los sostiene, permanece estática para recibir el impulso que habrá de indicar la realización de cierta presión para accionar el conteo que dará paso al evento para conseguir el sitio más alto, que le otorgará al vencedor un sinnúmero de prebendas, oportunidades y poder.
Los participantes están listos.
Solo dos han estado en el pedestal de los ganadores. Uno por largo tiempo, otro, solo pudo hacer una alternancia, por breve período. En esta ocasión dos contendientes más, pretenden llegar a la meta solos…. pero con mucho esfuerzo e insistencia.
Todo ello ha creado un ambiente hostil desde hace tiempo con descalificaciones, agresiones y todo tipo de comentarios adversos por parte de los participantes.
Esto, más que una carrera, parece un encuentro de lucha libre. En este encuentro hay gran preparación física. Los luchadores (candidatos) tienen habilidad y técnica. Hay dos bandos. El de los buenos y por supuesto los malos. Unas veces vence un grupo y otras, entre abucheos y porras, el otro. Ante todo, forman parte de una gran familia de personas unidas en un deporte, unido al drama, el espectáculo. Un espacio lúdico en donde la imaginación y deseos del espectador pueden ser o no cumplidas. De eso se trata.
Tras bambalinas, por supuesto es otra cosa. Esta el negocio. El show debe continuar, no importa quien gane o pierda en la arena. Lo importante, como en el juego de azar, es que la casa gane. El poder detrás del trono decide con su estrategia, estilo y poder. Alternancia, unas veces los buenos y otras el bando contrario.
También así es la política. Son parte de una familia, de un grupo. Podría decirse que forman una comunidad que se divide en distintos equipos llamados partidos políticos. Todos ellos regidos por una sola corporación quien a su vez les indica las reglas de juego y los preceptos no escritos de conducta que deben seguir.
¿Alternancia?
Es la pregunta que suena entre los ecos que transporta el viento. Los murmullos que traspasan y penetran los muros que los contienen. Como la corriente eléctrica que utilizamos en nuestro hogar en la que las cargas eléctricas cambian el sentido del movimiento de manera periódica, ejemplo de una verdadera alternancia.
En política ya conocemos el concepto -propio de las ciencias políticas- que describe la posibilidad de permitir una pacífica alternancia en los líderes y partidos políticos que ejercen el poder político.
En esta ocasión coexisten grandes presiones para aquel equipo que ha estado en el pináculo. Llegó al poder una vez recuperado el espacio perdido durante 12 años. Hizo su trabajo. Cuidadosamente reunió a la familia, su comunidad y expuso sus reglas, aunque en apariencia nadie acepto, todos estuvieron de acuerdo en su regreso. El líder, mas actor que político, no logro consolidar su ciclo. Permisivo dejo que otros hicieran su trabajo, lo que distorsionó la situación creando el desorden, el caos. Siguieron el juego lo que hace la mano, hace la tras. No hubo control. No reglas, solo libertinaje. Las consecuencias: un equipo estrella, el “dream team”, inefectivo, ambicioso, perdido. Soñaron que podrían salir sin ser sancionados o evidenciados.
Los que pusieron las reglas, los de bastidores, también fallaron. Dejaron que el escenario y la arena de juego estuvieran mal iluminados, pobremente dirigida. Sin reglas claras, fueron cegados por su voraz ambición. Hoy llega su desenlace. Tratando de curar sus heridas, las lamen, intentan remedios poco efectivos. Remedios de otros tiempos. Están preocupados por sobrevivir y para ello tienen que idear un plan que les permita extender su existencia. No pueden arriesgar a que un miembro de la familia o pariente lejano, llegue ocupar el podio ya que algunos están resentidos y capaces de hacer algo. Algo impensable, pero necesario para calmar el clamor popular.
Las emociones divididas, la arena y el ring ahora muestran una gran iluminación. Las miradas en las esquinas, expectantes para la llegada de los luchadores. Máscara contra cabellera.
El actual líder enmascarado contra la cabellara de dos contrincantes duros y un tercero independiente, que podría ser enmascarado, con poca experiencia, también con sueños y rencores.

¿Ganara la maquinaria tradicional, la del carro completo y la de el que se mueve no sale en la foto. O la que logró arrancar la máscara, pero perdió por su exceso de confianza, aprendiendo las mañas de sus contrincantes. O aquella cabellera que formó parte de los enmascarados y que desea con fervor el pasado más que el presente. O aquellos independientes que sueñan como todo mexicano llegar al poder e intentar arrancar máscaras y llevarse alguno que otro pelo para salir victoriosos?

¿Alternancia?

Lo dudo, solo es más de lo mismo, un show mediático.

¡Hasta la próxima!

Comentarios: dr_rethcuel@yahoo.com

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